Diciembre. Parque Morazán, San José.
Concierto Rock del Farolito.
Fotos por Julia Ardón
Cosas de las que una se viene a enterar a estas alturas.
Increíble historia…y no es ficción.
Hace exactamente un año se murió, el día de navidad, un ateo confeso.
Entérese de fuente fidedigna AQUI MISMO
Y no es el único video de su tipo, son una organización llamada PLAYING FOR CHANGE y tienen varios trabajos, a cual más bello de todos.
Qué maravilla.
Julia
Año tras año…ya no hay diciembre sin que nos reunamos en familia a hacer tamales. En la foto mi sobrina Camila ( de 10 años) colaborando con la empresa.

Este jueves fue la fecha, y el lugar Chubascos.
No siempre puede participar todo el mundo. Pero siempre llegamos bastantes.
En la edición 2008 participamos: Papi, Xinia, Manuel, Patricia, América, Victoria, Libertad, Lucía, Migue, Alejandro, Carlos Luis, Hannes, Agnes, Camila, Celia, Aurora , Inti, Emiliano y yo.
Faltaron Cipriano, Daniela, Alejandra, Camilo y Maco .
Gozamos mucho, nos dimos como siempre una cansadota y una conversadota y nos vinimos en una pura contentera para la casa con la ilusión de abrir al día siguiente el primer montoncito de hojas de plátano calientes y saborear esa que es una de las tradiciones navideñas más arraigadas en Costa Rica.
El tamal tiene su origen en una costumbre indígena ( Los hay en Mesoamérica, Colombia e incluso en Perú) de hacer un montoncito de masa de maíz con vegetales o carne para llevar en los viajes largos como alimento. Con la conquista española al tamal se le sumaron otros ingredientes: pasas, ciruelas, aceituras, garbaanzos, arvejas….en cada país hay peculiaridades….recetas distintas…innovaciones….pero al final, la hoja de plátano siempre le da un sabor característico.
La que hacemos en nuestra familia es una receta que viene desde mi bisabuela Adelina Alpízar, de ella la recogió mi abuela Lucía Ramírez y luego de morir mi abuela la siguió todos los años Mina , quien trabajara en su casa por casi 50 años. Al morir Mina nosotros ( mis hermanas, mis hermanos , mis cuñadas , mi papá y su esposa) decidimos seguir la tradición.
Ayer trabajamos desde las 8 am hasta las 9 pasadas de la noche. Nos salieron 300.
Hannes ayudó como uno más de la casa. Ya se va el 22 para Berlín y espero se lleve la experiencia como uno de sus recuerdos más bonitos y pintorescos de sus seis meses en Costa Rica.
Agnes, mi cuñada suiza, es una de las más entusiastas de la tradición y sus hijas han seguido el camino…son verdaderas “suizas centroamericanas”. Ayer subí un albumcito de fotos a facebook.
Las fotos que Hannes tomó AQUI también, Están mejores que las mías!
Julia
Dos Reinas para darnos fuerza.
Qué maravilla!
SE ME CAE , SE ME CAE
COMO LA CULEBRA
TODO ESE RENCOR
SE ME CAEN SE ME CAEN
TODAS LAS FALSEDADES
ASI YO ME LIBRO
TAMBIEN DEL DOLOR
Hoy un amigo: Pedro Benedit. Una persona maravillosa que tengo muchos años de no ver pero a quien recuerdo con singular cariño, escribió en el grupo CON VICTOR EN EL CORAZON ( de facebook), esta anécdota que me ha sacado las lágrimas. Pedro trabajó con nosotros durante algún tiempo como productor de comerciales de televisión. También actúo en muchos trabajos publicitarios.
“Una vez escuche al maestro decir cuanto le hubiese gustado tener siempre en su casa un “sopón” calentito y rico con el que convidar a quien lo visitara, sin importar si era un amigo de años o alguién a quien acabara de conocer. Pero claro que así era el siempre, listo para ayudar a otros, para compartir con otros; generoso más allá de lo que el mismo podía imaginar. Su legado ha inspirado a tanta, pero tanta gente; que es casi imposible imaginarlo. Una de las formas extrañas que tengo de recordarlo es la de hacer, casi cada semana, un enorme sopón en casa; mi esposa siempre me pregunta porque hago tanta comida y yo le respondo: “por si alguien viene, solo por si alguién viene… ¿Verdad que esta bien, Maestro?”
Pedro Benedit
Me está tocando entenderlo. Me pasé de la raya. Ya me adelanté. Crucé sin darme cuenta la línea que separa - en teoría: la primera, de la segunda mitad de la vida-. Y es que podría vivir 95 años, pero es poco probable. La verdad me tiene sin cuidado el número de años con que esta persona que soy se despedirá de este mundo en el que creo vivir.
Pero no dejo de pensar.
La verdad es que he ignorado por años el paso de los años. A veces vivo como si tuviera doce en un empaque que ya se acerca al medio siglo y pesa bastante más de lo que dicen es sano para su altura. Los cuarenta y cinco años que habito han comenzado a manifestarse con las calamidades y realidades propias de su “madura” humanidad. Me he pillado llorando a moco tendido ( sola por supuesto y especialmente por las mañanas ) porque me resisto a ser adulta. No quiero tener que ir a renovar la licencia, pagar RITEVE, sumar cincos para el marchamo, el arreglo de la trompa chocada del carro y el alquiler. Retraso como puedo la toma de decisiones, buscar brete, pagar cuentas, eso que llaman ser “responsable”. No quiero. No arranco. Quiero ser pequeñita y que alguien venga a protegerme, me abrace, me diga “ya”, “ya” y me lo resuelva todo. La verdad que sí. Es tan doloroso ser adulta.
Pasé cuarenta años de mi vida mal acostumbrada, protegida, siendo adolescente en muchos sentidos. Siempre con alguien que me cuidaba. Autoindulgente, cuestionadora, irreverente, rebelde, inventora, aventurera , todo eso, sí , pero con un almohadón generoso atrás que me apapachaba cuando me sentía caer…Han sido estos cinco últimos años , tiempo de aprendizaje, de crecimiento, de saberme con un vacío detrás de mi….una cosa distinta que a ratos da vértigo y que me sostiene como equilibrista sobre el miedo de fallar, de meter las patas, de cometer errores. Ha sido difícil.
Muchas veces he querido escaparme del mundo y sus conflictos cotidianos…con todo y lo nimios que son mis pequeñísimos problemillas pequeñoburgueses. A veces solo quiero pasar encerrada, no hablar con nadie…esconderme. Ha sido un proceso muy privado la mayor parte del tiempo. Me he alejado de muchas personas, me he acercado a otras. He ensayado coreografías distintas. Me he caído y me he vuelto a levantar decenas de veces.
Algunas noches de estas me pongo a ver a Carlos Luis y pienso que ya está listo para ser independiente. Ya va a cumplir 17 años y me sorprende a cada rato con su serenidad, madurez y extraordinaria lucidez. Sin él no habría podido llegar hasta acá, es tan fuerte, pero lo cierto es que todavía depende de mi. Le quedan dos años y medio de colegio. No sé cómo podremos hacer. Por dicha solo es uno, porque si fuera una marimbita de 4 o de 3…¿ sola? Es cuando pienso en tantas mujeres que enfrentan todos los días esto de ser madres solteras ( o viudas, o divorciadas, o mal casadas o mal juntadas que termina siendo lo mismo) Las admiro tanto ¿ cómo pueden? De la casa al brete, del brete a más brete, las escuelas, las tareas, las compras, sacar la basura, hacer ejercicio, limpiar los vidrios, elegir ropa bonita para verse bonitas…es tanto lo que hay que hacer todos los días…¿ y cómo se puede? Y el tiempo para una? ¿ y escribir? ¿ y leer? ¿ y escuchar música y ver películas? ¿ y gozar con las amigas? ¿ y buscar novio? ¿ ir al doctor? Es tanto…
Ayer me dijo un amigo…”vas a florecer”, vas a verlo, “vas a florecer”….no tengás miedo a florecer. Sí. Tengo pavor de crecer, de ser mujer, de soltar al viento mis pétalos frondosos de mujer madura y hermosa de 45 años. Me he quedado en muchos sentidos como botoncillo medio ajado, apachurrada y apelotadilla en mis conflictos…sin salir del capullo….encogida por miedo, amarrada por muchos miedos…¿ por qué?
Qué lazo me ata y a qué? y lo peor y lo que aún no entiendo ¿ por qué?
A veces todo pierde sentido para mi y de repente todo cobra sentido nuevo. Renazco, me entusiasmo, me ilusiono. Ayer manejando hacia Tarbaca, subiendo la montaña y dejando atrás ese embrollo de casas, negocios, rótulos y caos que es Desamparados…pensaba en un lindo proyecto que vengo acariciando desde hace años en sueños…LA ESCUELA DE LA VIDA. Una escuela nueva donde se rompan paradigmas, se aireen los mohosos rincones del conocimiento. Un lugar donde se baile, se cante, se aprenda, se cree de otro modo. Donde aprendamos a respetarnos unos con otros, unas con otras, todos, todas, e incluso frente al espejo….donde aprendamos lo que más importa , la asignatura pendiente: el respeto, la confianza, donde renovemos la fé cada día. Donde crezcamos en el amor….me gustaría tanto hacer algo así….una escuela libre, donde nos mojemos si llueve y lo gocemos y donde nos abriguemos si hace frío y también lo gocemos. Una escuela donde aprendamos de la mano, como los muñequitos del dibujo de este blog, a querernos. Al fin.
Perseguir ese sueño será correr tras esa urgente necesidad de florecer ? ¿ Será ese mi darma, mi motivo? ¿ mi camino de vida? ¿ será solo la pregunta? ¿ la insatisfacción constante? ¿ De dónde saco fuerzas si por ejemplo hoy, un simple martes de diciembre, con sol afuera, pájaros que cantan, música bonita entre las cuatro paredes de mi casa, el gato ronroneando, el teléfono callado….comienzo a sangrar de nuevo de manera copiosa, me asusto, y solo quiero ponerme de nuevo a llorar?
Estoy más allá de la mitad de la vida. Ayer se me prendió el bombillo. Pensé por primera vez en mi edad.
He comenzado a vivir asuntos de salud pre-menopausicos que anuncian cambios físicos, metabólicos y de apariencia. Los tintes que pretenden tapar las canas cada vez hacen menos efecto, como menos efecto en la balanza no cenar , dejar de comer postre o hacer yoga dos veces por semana. Mi cuerpo se ha hecho pesado, reticente, malcriado. No me hace mucho caso cuando lo animo a bailarse una pieza completa, cuando intento que respire profundo, cuando le pido me ayude a trabajar con más entusiasmo…todo se ha comenzado a mover con una lentitud inusual. Lo observo perpleja. La verdad que sí.
¿ Cómo balancear todo? ¿ armonizar todo? ¿ Cómo seguir? Me he dado cuenta que a veces leo, me duermo o me pongo a ver una película solo para distraerme de lo verdaderamente importante: mi propia vida. Esa aplazada tarea de jinetearla como se debe, como me lo debo.
Siento, escribo, luego entiendo, pero ¿ tendré la fuerza para actuar? Quiero tenerla. Lo deseo con todo mi corazón de mujer no florecida.
Viene diciembre y con el mes, el sol del verano ( al fin!) y los vientos arrebatados, la celebración, durante la noche del 24 de diciembre, del nacimiento de “El Niño”. Ese niño que de grande fue Jesús y que murió ya de joven a los 33 años sacrificado por los romanos en una cruz de madera.
Esa es la razón por la que quiero traer por acá las palabras de un autor que me gusta mucho, Deepak Chopra…de su obra: El Tercer Jesús, que me parece brillante y profunda. Un libro que invito a leer sin prejuicios de ningún tipo.
A ver si poniendo por acá un pedacito logro,de alguna manera invitar no solo a la reflexión sobre el tema del aborto y de los derechos de las personas homosexuales ( queda para adelante el tema de los derechos de las mujeres) , sino además contribuir a la discusión de altura y a la curiosidad por entender por qué el título del libro…ya que hablar de “tercer” Jesús, inmediatamente nos lleva a pensar si habrá un “primer Jesús” y además “un segundo Jesús”.
No sigo, que sean las palabras del Dr. indio-gringo las que expliquen un poco más de qué se trata. Recomiendo el libro como regalo de navidad.
¿ QUE HARIA JESUS?
( último apartado de la tercera y última parte de la obra, que está a la venta en la Librería Internacional)
No podría concluir este libro sobre Jesús sin haber profundizado en la crisis social a la que actualmente se enfrenta el cristianismo. No solo en Estados Unidos; en todo el mundo la fe ha sido secuestrada por fuerzas sociales que violan la enseñanza de Jesús incluso mientras proclaman que la defienden. Una religión basada en el amor ha sido peligrosamente redirigida hacia el odio, aunque desde los púlpitos de las iglesias fundamentalistas no se predique el odio a las claras. Se predica la intolerancia ciega.
Recientemente vi en televisión un programa de noticias dedicado a una nueva corriente educativa; las facultades de derecho cristianas. Insatisfechos con doscientos años de separación entre Iglesia y Estado y con el hecho de que la Constitución no mencione ni una sola vez a Dios, los fundamentalistas están adoptando una nueva táctica. Enseñan a los estudiantes que las leyes penales y civiles se basan en los mandamientos de Dios. En el reportaje entrevistaban a una alumna recientemente licenciada de una de esas facultades de derecho, una joven sonriente que decía : “No pretendemos adoctrinar a nadie, sino compartir la verdad y basarnos en ella en nuestra vida cotidiana”. Con su ademán moderado y razonable parecía lo opuesto al estereotipo de la intolerancia. Pero en cuanto pronunció la palabra “verdad”, se produjo un silencio que no auguraba nada bueno. Continuó diciendo: “Creo en la verdad absoluta. No en una verdad gris o relativa. La verdad absoluta está donde está la palabra de Dios”. No alteró sus maneras moderadas, pero inconscientemente había entrado en la peligrosa morada del fanatismo. Era el día de la graduación en su facultad de derecho de Viriginia, que ha enrolado a más de cien alumnos en las filas del gobierno federal gracias a un ferviente fundamentalista que se encarga de las contrataciones para la rama ejecutiva de Washington.
Otros licenciados hablaron con seguridad sobre cómo “la Palabra de Dios” es el fundamento último de la ley en todas las épocas y lugares. Este grupo de jóvenes abogados cristianos es ambicioso, está dispuesto a abolir los derechos de los homosexuales y la ley del aborto, a oponerse a la investigación de las céulas madre, a inmiscuirse en la oración escolar y otros muchos asuntos. ¿ les ha dicho alguien que la palabra de Dios ( o sea, La Biblia) no puede participar en un estado secular o que Dios tiene otras caras además de la cristiana? Han sido traicionados por gene mayor que les asegura que “La Palabra de Dios”, refrenda la política reaccionaria.
Cuando leemos titulares sobre palizas a homosexuales o violentos ataques a clínicas abortistas, los medios de comunicación se cuidan mucho de no conectarlos directamente con el dogma fundamentalistaa, pero en muchos casos se trata de una simple formalidad. A la sociedad, eso de “las dos versiones de una misma historia” la ha llevado a creer que la intolerancia es el otro lado de un debate social abierto y quizà, el más virtuoso de los dos. A fin de cuentas, los fundamentalistas cristianos proclaman su devoción por la vida, los valores familiares y la observancia religiosa.
Esta crisis podría dañar gravemente al cristianismo. En todas las confesiones, las fuerzas reaccionarias y las progresistas se enfrentan con el poder, y hay que buscar con lupa para encontrar un caso en que los reaccionarios no estén ganando la batalla. Equiparan intepretar la Biblia literalmente con ser buen cristiano, a pesar de la cantidad ingente de pruebas- de las que este libro señala solo algunas- que demuestran que con el correr de los siglos las enseñanzas de Jesús se han confundido , ocultado, alterado, corrompido y perdido. Los intentos por retornar al origen puro del cristianismo están condenados desde el inicio, algo que solo sirve para alimentar el celo fundamentalista.
La trágica ironía que se esconde tras esta crisis queda patente en un de lo eslóganes favoritos de los fundamentalistas: ¿ Qué haría Jesús? Esta pregunta se ha convertido en una habitual de las pegatinas y las campañas electorales. Ya ha perdido la fuerza de la novedad, pero innumerables cristianos (y no solo los fundamentalistas la utilizan como piedra de toque moral. Han recuperado, quizá sin saberlo, la tradición medieval de “Imitatione Christi”, es decir, adoran a Cristo imitándolo.
¿ Por qué es preocupante? En principio, la imagen del Jesús amable, compasivo, cariñoso y magnánimo parece un modelo impecable de moralidad. Pero ya hemos visto que Jesús no encaja en esa imagen simplista. Si analizamos los debates más intensos que en la actualidad dividen al cristianismo, descubriremos que los cuatro Evangelios no proponen soluciones claras. De hecho, consultar nuestras difícules elecciones morales a Jesús solo sirve para empeorar el amargo conflicto que rodea a temas como los derechos de los homosexuales y el aborto. Aque que se pregunta en serio “¿ Qué haría Jesús”? , lo primero que debería plantearse es “¿ Qué haría Jesús con respecto al desorden en que se haya sumido el cristianismo?”.
EL ABORTO:
El debate del aborto navega entre dos mundos, el laico y el religioso. La mayoría de nosotros sentimos que tenemos un pie en cada uno, y eso enmaraña la cuestión desde el comienzo. Hablamos en dos idiomas distintos y sin traducción posible. En términos laicos, poner fin a un embarazo es un procedimiento médico y una decisión que se toma por razones personales o biológicas. En términos legales, la mujer tiene todos los derechos sobre lo que ocurre en su cuerpo. El feto no nato representa una forma primitiva de vida, apenas algo más que un amasijo de células si la decisión de abortar se toma pronto. En términos morales, la postura laica defiende que la decisión corresponde a la mujer y la familia más inmediata, junto con el hombre afectado. Hay incluso quien lo considera un asunto privado que atañe a la mujer y a nadie más.
En términos religiosos, ninguno de estos argumentos convence a los cristianos conservadores. Durante siglos la Iglesia católica ha considerado que el feto es sagrado desde el momento de la concepción. El fundamentalismo ha adoptado esa postura pero no la ha inventado. Las dos sectas comparten extrañas alianzas. En el caso del fundamentalismo, las Escrituras son el origen de toda verdad, pero solo las Escrituras son genuinamente divinas. Por otro lado, la Iglesia católica ha ido añadiendo textos a las Escrituras desde el principio, y el significado literal del Nuevo Testamento conforma solo el núcleo de la fe. Huestes de santos, concilios ecleseásticos, sabios teólogos y papas han alterado las ensañas de Jesús asumiendo su autoridad. Por tanto, aparentemente debería existir un profundo antagonismo entre católicos y fundamentalistas. Para ponerse de acuerdo respecto al aborto, han tenido que pasar por alto una larga y rencorosa rivalidad.
Argumentar que Jesús condenaría el aborto significa que uno ha adoptado a un Jesús muy específico, el rabino ortodozo que advierte a sus seguidores que deben obedercer la ley de Moisés. Sin duda, ese Jesús existe, y aprovechando que el Antiguo Testamento condena el aborto, los antiabortistas se permiten pasar por alto un problema significativo: Jesús no menciona el aborto. Puestos a entrar en materia, Jesús ni siquiera menciona otras cuestiones concernientes al debate del aborto, como cuándo entra el alma en la criatura, cómo priorizar la salud de la madre o la supervivencia del feto, o quién ostenta los derechos sobre el cuerpo de la mujer. Jesús no nos sirve para disociar el lenguaje laico del religioso.
Hay más de un Jesús, y el que obedece estrictamente la ley de Moisés no es el que perdona y se muestra tolerante. Ni es el Jesús que reprende a los fariseos por obedecer la letra de la ley y desdeñar el espíritu. Los fundamentalistas obvian a ese Jesús. Si prefieren al Jesús estricto ¿ que pasa con su total condena al divorcio? Y está también el Jesús místico, que consideraba el mundo material como una ilusión y que negó explícitamente haber venido a solucionar los asuntos del mundo. Cuando le dijo a Pilatos que su reino no estaba en la tierra, hablaba en términos globales. Se mire como se mire, Jesús no sirve de justificación a la causa antiabortista a menos que se acepte que la doctrina de la Iglesia habla por él.
LOS DERECHOS DE LOS HOMOSEXUALES:
El cristianismo tiene una larga tradición de condena a la homosexualidad. Una vez más, la restricción proviene del Antiguo Testamento, ya que Jesús no se pronunció al respecto. No se puede limitar a Jesús a las convenciones de su época. Pues aunque respetas las costumbres de su tiempo, también las critica. La parábola del buen samaritano resulta especialmente relevante en este sentido: un hombre yace herido en una cuneta y todas las personas honradas que lo ven pasan de largo solo un samaritano, miembro de una clase despreciada, le ofrece ayuda. Si los fundamentalistas quieren seguir el ejemplo de Jesís, esta enseñanza les demuestra que estaba del lado del los despreciados.
Hace poco un amigo me comentó un encuentro que había tenido con un sacerdote episcopaliano. “Ocurrió hace unos años, cuando los espiscopalianos votaron a favor de nombrar a un obispo homosexual. Saqué el tema con un párroco local y le pregunté qué había votado. “En contra”, me contestó severamente. Le pregunté por qué. “Porque el estilo de vida de los homosexuales va contra los deseos de Dios”. repuso sin vacilar. Le pregunté cómo sabía qué estilos de vida iban contra los deseos de Dios, dado que Jesús no hace referencia a la homosexualidad. “Tenemos el Antiguo Testamento”, me dijo, “y además, esas cosas simplemente se saben”. No soy un cristiano devoto, pero su seguridad me sorprendió.
“¿ Y qué hay de la poligamia?”, quise saber . “¿ Y de la práctica de divorciarse de una mujer rechazándola y echándola a la calle? Por no mencionar la absoluta subyugación de las mujeres. También figuran en el Antiguo Testamento, ¿ no es verdad? ¿ Estos estilos de vida no van también en contra de los deseos de Dios? Me miró impertérrito. “los tiempos cambian”, murmuró. “Exacto”, repuse yo”.
Mi amigo había adoptado la postura racionalista. Las costumbres cambian con el tiempo, por lo que no es de justicia admitir el cambio solo cuando nos parece bien y condenarlo citando la autoridad bíblica cuando no lo aprobamos. Esta es exactamente la clase de hipocrecía de la que Jesús acusó a los sacerdotes: ajustar la ley para que encaje con sus prejuicios.
¿ Es posible ir todavía más lejos y afirmar que Jesús no habría considerado la homosexualidad un pecado? Es discutible, porque Jesús vino al mundo a perdonar todos los pecados. Durante su última cena aseguró explícitamente que su sangre sería derramada en señal de una nueva alianza entre el hombre y Dios, y que esa nueva alianza implicaría el perdón del pecado. No necesitamos las elucubraciones de nadie acerca de si Jesús hubiese condenado o no la homosexualidad. Sabemos que los que flanqueaban en la cruz era pecadores, y sin embargo Jesús les ofreció entrar en el Reino de Dios sin condenar ni aprobar su conducta. No hay qe pasar una prueba de fuego para merecer la gracia de Dios.
Johnny Rosales me acaba de mandar este texto, cuyo autor se desconoce. Me pareció sumamente interesante.
En Costa Rica hay mucha preocupación por la violencia en las calles, por la cantidad de delitos que se producen día a día. La prensa destaca las notas de sucesos sobre las demás, son los titulares recurrentes, especialmente por la televisión..y mientras ello ocurre crecen el miedo, la separación y la paralización.
La sociedad se fragmenta, algunas personas intentan dividirnos en “buenos y malos” y claman por más castigo y represión contra los delincuentes. Más de uno ha propuesto linchamientos, medidas más drásticas, puesta en vigor de la abolida pena de muerte, etc….Pero poca gente se pone realmente a hacer análisis de qué es lo que podría estar pasando. ¿ Dónde las causas de la delincuencia? ¿ Qué cosas empujan a las personas a cometer un delito?
Y es que delitos los hay en todas las esferas, en todos los estratos sociales, a todos los niveles…y según aumenta la capacidad adquisitiva del delincuente así aumenta la dimensión económica y cantidad de personas afectadas con su mala acción. Pero, como siempre: el hilo se corta por lo más delgado, y es el delincuente pobre, excluido y marginal el que se lleva la peor parte. Los de corbata con el dinero ganado en negocios ilícitos siempre pueden contratar abogados más avispados que saben qué hacer para librarlos de posibles sanciones.
Importante hacer la reflexión a partir de la hipótesis que se expone con “La teoría de las ventanas rotas” en un atículo de Daniel Eskivel.
Julia
TEORIA DE LAS VENTANAS ROTAS
En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof.
Phillip Zimbardo realizó un experimento de psicología
social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos
idénticos, la misma marca, modelo y hasta color. Uno lo
dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y
conflictiva de Nueva York y el otro en Palo Alto, una zona
rica y tranquila de California. Dos autos idénticos
abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes y
un equipo de especialistas en psicología social estudiando
las conductas de la gente en cada sitio.
Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser
vandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor,
los espejos, el radio, etc. Todo lo aprovechable se lo
llevaron, y lo que no lo destruyeron. En cambio el auto
abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.
Es común atribuir a la pobreza las causas del delito.
Atribución en la que coinciden las posicion ideológicas
más conservadoras, (de derecha y de izquierda). Sin
embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí,
cuando el auto abandonado en el Bronx ya estaba deshecho
y el de Palo Alto llevaba una semana impecable, los
investigadores rompieron un vidrio del automóvil de Palo Alto.
El resultado fue que se desató el mismo proceso que en
el Bronx, y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron
el vehículo al mismo estado que el del barrio pobre.
¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un
vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo
un proceso delictivo?
No se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene
que ver con la psicología humana y con las relaciones
sociales. Un vidrio roto en un auto abandonado transmite
una idea de deterioro, de desinterés, de despreocupación
que va rompiendo códigos de convivencia, como de ausencia
de ley, de normas, de reglas, como que vale todo. Cada
nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa
idea, hasta que la escalada de actos cada vez peores se
vuelve incontenible, desembocando en una violenciairracional.
En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George
Kelling) desarrollaron la ‘teoría de las ventanas rotas’,
misma que desde un punto de vista criminológico concluye
que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la
suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.
Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y
nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás.
Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no
importarle a nadie, entonces allí se generará el delito.
Si se cometen ‘pequeñas faltas’ (estacionarse en lugar
prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una
luz roja) y las mismas no son sancionadas, entonces
comenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.
Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son
progresivamente abandonados por la mayoría de la gente
(que deja de salir de sus casas por temor a las pandillas),
esos mismos espacios abandonados por la gente
son progresivamente ocupados por los delincuentes.
La teoría de las ventanas rotas fue aplicada por primera
vez a mediados de la década de los 80 en el metro de Nueva York,
el cual se había convertido en el punto más
peligroso de la ciudad. Se comenzó por combatir las
pequeñas transgresiones: graffitis deteriorando el lugar,
suciedad de las estaciones, ebriedad entre el público,
evasiones del pago del pasaje, pequeños robos y
desórdenes. Los resultados fueron evidentes. Comenzando
por lo pequeño se logró hacer del metro un lugar seguro.
Posteriormente, en 1994, Rudolph Giuliani, alcalde de
Nueva York, basado en la teoría de las ventanas rotas y
en la experiencia del metro, impulsó una política de
‘tolerancia cero’.
La estrategia consistía en crear comunidades limpias y
ordenadas, no permitiendo transgresiones a la ley y a las
normas de convivencia urbana.
El resultado práctico fue un enorme abatimiento de todos
los índices criminales de la ciudad de Nueva York.
La expresión ‘tolerancia cero’ suena a una especie de
solución autoritaria y represiva, pero su concepto
principal es más bien la prevención y promoción de
condiciones sociales de seguridad.
No se trata de linchar al delincuente, ni de la
prepotencia de la policía, de hecho, respecto de los
abusos de autoridad debe también aplicarse la tolerancia
cero.
No es tolerancia cero frente a la persona que comete el
delito, sino tolerancia cero frente al delito mismo.
Se trata de crear comunidades limpias, ordenadas,
respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la
convivencia social humana.
Estos chicos me encantan y juntos mucho más.
Julia

Ese trabajo bajo licencia Creative Commons Attribution-Share Alike 2.5 Costa Rica License.