COSTA RICA:
Estimadas compañeras y compañeros del Frente Amplio:
En los últimos días han circulado algunos correos sobre la posible inscripción de mi precandidatura como diputada por San José. Al respecto quiero compartir con ustedes, que la próxima semana formalizaré mi inscripción ante el TEFA.
Quiero además agradecer de corazón a todas las personas que en la lista y por otros medios me han estado acompañado en la reflexión que a continuación comparto con ustedes.
Creo que una diputación tiene que servir como un canal que haga visibles y fuertes las luchas que desde los distintos lugares de la sociedad construimos todos los días. Las que armamos cuando nos reunimos en la noche después del trabajo y le robamos horas a la familia y al sueño, cuando organizamos una marcha o un bloqueo, cuando nos sentamos a armar propuestas para la Costa Rica que queremos y cuando, a pesar de todas las dificultades, las ponemos en práctica.
A veces es tan agobiante sacar cuentas de todo lo que enfrentamos… Es una maquinaria enorme que aplasta y excluye la diversidad y la disidencia, y que a veces parecería tan efectiva en convencernos de que el poder está en un pequeño grupito que controla el aparato público. Pero en realidad el poder debería y puede estar en los miles y miles de personas que todos los días se articulan y construyen alternativas.
Porque cuando nos juntamos en un sur común y compartido, dejamos de ser un montón de luchas solitarias y nos convertimos en una fuerza enorme con todo el potencial de resistencia y de cambio: ya no está sola la gente en Sardinal y en Barva luchando por el agua, no está sola la gente en las costas y las zonas rurales defendiendo la tierra, no está sola la juventud que busca educación, trabajo y cultura… Cuando somos tejido ya no están solas las mujeres ni las personas con identidades sexuales diversas construyendo equidad en la diferencia, los sindicatos no dan en solitario sus luchas por los derechos laborales; las familias indígenas y campesinas ya no están solas defendiendo la única forma de vida que nos puede dar de comer sin devastar la naturaleza que nos sustenta.
Es desde el esfuerzo colectivo que defendemos una democracia que de verdad represente los intereses de la gente, un Estado Social y una institucionalidad pública fuertes y transparentes que garanticen que los recursos colectivos se usan para el bienestar de todas las personas. En conjunto vamos haciendo el retador experimento de encontrarnos desde una racionalidad distinta, basada en la solidaridad y la justicia, desde las alternativas que germinan todos los días en las comunidades, desde las organizaciones sociales y productivas, hasta la fiscalización y construcción de políticas públicas y de un modelo de país.
Creo que la lucha contra el TLC nos dejó la conciencia de que hay en Costa Rica miles de personas dignas y coherentes, que decidieron resistir el miedo y optar por un modelo distinto, por un principio de soberanía personal y colectivo. Y esa es una fuerza que tenemos que volver a levantar para transformar a este país.
Para mí el Frente Amplio representa como partido la suma de esas fuerzas de cambio; un canal para esas luchas que ha hecho propias y acompañado haciendo un trabajo titánico desde la Asamblea Legislativa y a través de la construcción de un partido que decide ponerse del lado del pueblo, y llevar ese compromiso a su práctica cotidiana y no sólo de manera escrita en sus estatutos.
Por mucho tiempo pensé que mi trabajo político iba a estar siempre con las organizaciones sociales y no iba a pasar por aspirar a un puesto ni militar en ningún partido político, por eso nunca quise postular mi nombre para puestos de elección popular. Sin embargo, siento que este momento es distinto. Por un lado, la apertura del FA para recibir candidaturas de personas que venimos de los sectores sociales, representa una gran oportunidad para articular estos dos espacios de una manera que, al mismo tiempo, potencia la construcción del Partido y de la articulación política que se está construyendo desde las organizaciones y comunidades.
Por otro lado, en lo personal, (¡siempre político!), a partir de reflexionar y conversar con una diversidad de personas, me doy cuenta de que estoy en toda la disposición para someter mi nombre al proceso electoral interno que el FA defina.
Quiero hacer todo lo que esté en mis manos para que mi precandidatura, a la par de las de las excelentes compañeras y compañeros que han propuesto sus nombres en todas las provincias, ayude a fortalecer al FA como alternativa política y a las luchas de la gente con la que he venido caminando para ir para adelante.
En resumen, me apunto para poner el hombro a construir en colectivo una propuesta que represente nuestra diversidad de sueños y luchas, y para que, poco a poco, podamos volverla realidad.
Muy cordialmente,
Eva Carazo Vargas.


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