
No quiero convencer a nadie de nada.
Tratar de
convencer a otra persona es indecoroso, es atentar contra
su libertad de pensar o creer o de hacer lo que le dé la
gana. Yo quiero sólo enseñar, dar a conocer, mostrar no
demostrar. Que cada uno llegue a la verdad por sus propios
pasos, y que nadie le llame equivocado o limitado.
(¡Quién es quién para decir “esto es asi”, si la historia de la
humanidad no es más que una historia de contradicciones, y
de tanteos y de búsquedas!)
Jaime Sabines



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