Un texto de Angeles Mastretta, que me manda hoy Ricardo Bada:

11.3.2009
Punto y seguido : me dice Ricardo Bada, un amigo emérito que nos concede el honor de visitar este puerto, que si voy a alegar por el feminismo, empiece yo por decir “una piensa” en lugar de “uno piensa”. Tiene razón, le he dicho, sólo que en América suena muy castizo y un poco postizo lo del “una” en lugar de “uno”. Sin embargo él dice que hacer ese cambio sería significativo. Así que ensayo mi nueva conjugación: Una siente, una piensa, una dice, una quiere, una se incomoda, una se atreve, una se une, una se atribula, una se consiente, una se enamora, una se encoleriza, una se lastima, una se levanta, una se enferma, una se devasta, una se asombra, una se acostumbra, una cambia, una sonríe, una se divierte, una escribe. Una, una, una, una, una, una.
Una se vuelve, si quiere, a media tarde, jacaranda.
Música para hoy: “Una”. Tango 1943. Música Mariano Mores. Letra: Enrique Santos Discepolo (en esta interpretación con ayuda del feminismo, Ricardo Bada y Angeles Mastretta) puede decir:
Una busca llena de esperanzas el camino que sus sueños prometieron a sus ansias… Una va arrastrándose entre espinas y en su afán de dar su amor, sufre y se destroza hasta entender, que una se ha quedado sin corazón. Tararirara rirara rirara etc, hasta una irse a dormir o a trabajar contenta con una.



¿QUÉ HACER AHORA?