
COSTA RICA:
¡llegó la hora!
Llegó la hora de recuperar la alegría y de que construyamos juntos el cambio que anhelamos.
Llegó la hora de aprender del pasado, de entender el presente y de construir el futuro.
Me siento orgullosa de ser costarricense. En momentos claves de nuestra historia Costa Rica eligió un desarrollo centrado en la calidad de vida de nuestra gente y entendió que las diferencias se resuelven por medio del diálogo y el consenso, no la violencia. Somos un país que logró construir acuerdos nacionales que hasta hace poco garantizaron desarrollo, crecimiento y bienestar.
Sin embargo, desde hace algunos años la clase política dio un golpe de timón y comenzó a actuar en función de sí misma. Impulsó un crecimiento económico que no va de la mano con el bienestar de la gente, genera desigualdad, inseguridad y polarización, destruye el ambiente, nuestra casa común; deteriora los servicios públicos, promueve el excesivo individualismo y debilita el modelo de desarrollo inclusivo.
El país ha cambiado de forma radical, vivimos en un contexto de globalización y de apertura comercial. También enfrentamos una crisis económica, energética, alimentaria y ambiental. Al mismo tiempo, se abren oportunidades con el avance hacia la sociedad de la información y del conocimiento, con el desarrollo de Internet y de las redes. Además, tenemos una ciudadanía cada vez más activa y crítica, que demanda un protagonismo legítimo en la orientación del país.
Llegó la hora de la Costa Rica del siglo XXI. Ya no somos la misma nación de hace tres décadas. Vivimos en un país más diverso y complejo y la clase política tradicional sigue anclada en el pasado. En lugar de buscar el diálogo nos polariza, en lugar de buscar acuerdos responde a intereses particulares; en lugar de atender las demandas ciudadanas las ignora sistemáticamente. Olvidaron que la política debe orientarse al bien común.
Llegó la hora de la gente, de que los ciudadanos y ciudadanas nos convirtamos en verdaderas protagonistas y construyamos un desarrollo inclusivo y solidario. La hora de un Estado transparente, fuerte y eficiente que garantice el bienestar. Llegó la hora de recordar que la palabra más importante no debe ser Yo, sino nosotros, nosotras, en fin, la gente.
Desde su nacimiento en el 2001, el Partido Acción Ciudadana abanderó la esperanza de un cambio para el país interpretando las aspiraciones de la gente cansada de tanta corrupción y desprecio hacia las demandas ciudadanas. El PAC propuso un modelo de desarrollo humano en donde el Estado garantice la participación ciudadana, proteja los derechos humanos, promueva el bien común, estimule un crecimiento económico en donde las empresas pequeñas y medianas sean la prioridad.
Llegó la hora de más acción ciudadana. Han pasado ocho años desde que nuestro partido comenzó a caminar. En este período cambió el país y también el partido. El PAC ha crecido en diversidad, una diversidad que busca un mayor debate interno, que quiere una participación más activa y colectiva, una diversidad que quiere dialogar con otros actores sociales, productivos y políticos, que no tiene miedo de abrirse porque quiere profundizar la acción ciudadana, una diversidad que quiere construir una nueva mayoría que le permita no solo gobernar, sino también llegar a acuerdos nacionales para transformar el país en función de nuestra gente y nuestro ambiente. Esa pluralidad de sensibilidades que es nuestro partido quiere reflejarse en su liderazgo y en sus representantes.
Llegó la hora de inspirar a la ciudadanía, de conectarnos nuevamente con la energía que generará el cambio en el país. Llegó la hora de encantar a la juventud, que ve con escepticismo todo lo relacionado con la política, pero cuya participación es esencial en la búsqueda de soluciones. Llegó la hora en que mujeres y hombres construyamos una democracia paritaria que vuelva a ser ejemplo para el mundo.
Llegó la hora de abrir las puertas, de vencer el miedo, de crecer, de más acción ciudadana. Llegó la hora de dialogar con quienes tenemos una visión común del desarrollo y también con quienes discrepamos, precisar las diferencias y encontrar puntos de coincidencia para establecer grandes acuerdos nacionales para el país que compartimos.
Llegó la hora de participar, de construir un PAC grande, de atreverse a soñar; de recuperar la alegría. Por estas razones he decidido postular mi nombre al servicio de nuestro país, como precandidata en el Partido Acción Ciudadana, porque llegó la hora.
sitio web de Epsy Campbell




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