
Hoy todo es Gaza. La miel y el pan y las migajas. Gaza. La lectura y la risa, el horizonte, el diablo, la piel y la batuta, los libros y la flor, los niños y su canto. Hoy todo es Gaza. Hasta los narcos presos en Tijuana y las mujeres heridas en España, hasta el perro que ladra en la otra casa y la luna que apenas va creciendo. Hasta la tarde sonrosada y tibia, hasta el avión que apenas vuelve de Cancún: Gaza. Y los cientos dejados en Barajas. Los novios que salieron de una iglesia. Gaza.Todo ahora suena a Gaza, se pierde y se entreteje a la palabra austera en la que cabe tanto espanto como espanto hay: Gaza. La carta que recibo de mi hermana, la escultura de un gato que corre por la barda, las preguntas que se vuelven promesas, las respuestas que ya nada me aclaran. La voz de mis amigas. Shalom. El juego de mis médicos. La fe que yo les tengo y el amor que les guardo. Teodoro, Guita, Josele, Roberto, Alberto, Jorge: Gaza. ¿Qué les digo yo a ellos que no me diga a mí? ¿Qué temo yo por ellos que no tema por tantos? ¿Qué suplico y a quién? Gaza. ¿Culpa de qué tiene quién? ¿Cuál agravio, cuál pena se pena más que otra pena? Por donde quiera estás. Gaza. En el futbol, en la estrella, en la foto del hombre que enseñó a su hijo a volverse cohete, en los ojos con que un adolescente mira por el cristal que custodia su tanque. Pero ¿a quién se le ocurre? Entregar los tesoros que uno pare, a la palabra patria. Estúpida palabra, mala palabra: patria. Tierra de todos, tumba de cualquiera. Gaza. En todas partes andas hoy palabra. Gaza. Te veo en el caramelo cuyo celofán reza shana tova, y en el jocoque que huele a hierbabuena, hoy mismo, sobre la mesa con las lentejas de uno y otro lado. Guzmán, que soy judía y Sauri, palestina. En todo estás palabra, franja. Gaza. Y qué miedo te tengo y cuánto ignoro y cuán ingrata soy y qué incapaz de nada. Como nadie parece muy capaz de nada. Ni el que protesta, ni el que calla. Gaza. Hoy hierves en el agua del café y suenas en la tetera, –fuerza proporcional–, y ardes en el papel de los periódicos, –mal recibido–. Gaza. Guerra de todos y de casi nadie. Silencio de ninguno y de cualquiera. En todo estás, palabra, franja, pena, Gaza.
Fuente: El País
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