LA HISTORIA:

Era el año 2004 cuando la entonces directora del Centro de Cine, Laura Molina; me llamó para proponerme dar “un curso de fotografía” allí. Me había recomendado mi querida amiga Gabriela Hernández.

Fui a hablar con Laura y le conté que yo no me sentía con capacidad para dar un “curso”, por cuanto tenía mucha laguna “técnica” en mi formación profesional como fotógrafa y que eso podía no complacer las expectativas de la gente que buscara que yo  “le enseñara a tomar fotos”. Le propuse en cambio hacer un taller. ¿ Cuál es la diferencia? La modalidad de taller se caracteriza por “aprender haciendo”. Quien coordina un taller se convierte en facilitador, ayudante , acompañante del proceso de la gente que se matricula.

Así lo iniciamos, con una propuesta de 3 o cuatro meses, 3 horas por semana.  El primer día llegó tanta gente que tuvimos que hacer dos grupos. Culminamos con una exposición de lo más bonita y creo que la gente que llegó hasta el final terminó haciendo más y mejores fotos que las que tomaba cuando comenzamos. Esa era la idea, y lo logramos!

Como un año después repetí la experiencia en la Academia Editus de las Artes. Igual…hubo gente que se fue porque esperaba más de la cosa técnica y yo no era la profesora sabelomucho que esperaban…pero quienes terminaron también lo hicieron felices y más confiados en su propia capacidad creativa. La expo fue un éxito, los trabajos preciosos…mucha nueva amistad…un cariño grande creciendo…bonito.

Pero, justo después de esa experiencia yo me puse a pensar que el proceso se me hacía largo y un poco cansado.   Este año  una fotógrafa a quien respeto mucho llamada Karla Solano, me llamó de la Universidad Creativa para invitarme a dar  una clase de “introducción a la fotografía”.  El pago era bastante magro, por lo que les propuse hacer también un taller para que me saliera un poco más de platilla para pagar la gasolina desde Belén hasta Montes de Oca. Duraba un cuatrimestre y era libre. La metodología del taller  y la clase sería  la misma. Aclaré que intentaría dar un curso motivador, “entusiasmador”, y como no creía en eso de poner notas…no iba a hacer exámenes y dar materia, sino seguir la práctica de taller. Estuvieron de acuerdo.  Entonces inicié dos grupos allí en julio y otro más tarde en una nueva escuela de Arte por acá cerca , pero tuve que suspenderlos por la situación especial de salud que se me atravesó al final.  El proceso quedó un poco trunco por esa razón…eso sí, la misma experiencia  puesto a prueba: sin hacer énfasis en la técnica, haciendo acopio de ella sobre la marcha, partiendo de ejercicios básicamente creativos e intuitivos…la gente termina tomando mejores fotos y desarrollándose una relación de cariño y amistad que estimula de muchos otros modos y nos enriquece la vida como colectivo. Eso lo pude ver claramente con la gente de la Universidad Creativa, con la de la nueva escuela en Santa Ana no, especialmente porque siempre sentí que la dirección no entendía ese caracter no tradicional de la metodología y bueno..igual me enfermé y solo tuvimos tres sesiones.

Lo cierto es que  si bien tenía claras ciertas premisas   no me terminaba de cuajar. Eso hace apenas cuatro meses más o menos.

LA LUZ:

El tiempo que tuve que estar en reposo en casa, esperando la cirugía…lo ocupé en gran medida pensando por dónde encausar estas actividades. Por un lado me gusta la docencia, pero por otro me incomoda proponerme como la persona que sé algo que la gente que viene al curso o taller no sabe. Creo que eso sería como montar un invento sobre una gran mentira.   No creo en los procesos verticales y me cansa mucho la responsabilidad de tener que tener respuestas para lo que muchas veces no sé o  no estoy segura. La situación me asusta  y en vez de darme fuerzas me las merma.

Otra cosa que pasa ahora con la fotografía es que la generalización de lo digital ha cambiado mucho el proceso. Mucha más gente tiene camaritas, las pequeñitas son muy buenas, y hay más posibilidades de tomar muchas más fotos. Se ha “democratizado” la actividad. Nada ( sobre todo los costos, como en la foto con película) te impide hacer 200 fotos y experimentar en una misma sesión. Podés ir aprendiendo mediante el proceso de prueba y error. Se quita un poco aquello de sagrado ( asunto  que sé le ha costado asimilar a muchos profesionales de la foto que estudian y requeteestudian antes de hacer cada imagen…cosa que respeto, pero que considero ya no es tan necesario) y se torna más cotidiana la actividad.

Ello ha redundado, a mi parecer, en un avance sin parangón en la calidad de la fotografía de hoy. Cantidad de gente hace fotos y cada vez más buenas. Es difícil darse cuenta qué tipo de cámara se usó…y si agregamos las posibilidades  del photoshop y otros  programas de retoque y manipulación….hemos ganado en posibilidades de expresión y capacidad de plasmar  la capacidad creativa y de  imaginación.  Eso a mi me parece maravilloso también.

Asisto entonces  con asombro cada día a la calidad impresionante de fotos que toman los chicos y chicas todos los días. Me impacta la creatividad de la gente joven, de los y las adolescentes…las bellezas que logran con esas camaritas pequeñas…lo que se aventuran a componer, crear, investigar, en fin: ver…!!

Porque se trata de eso: de ver, de usar la mirada para dejar constancia de que algo se vió. Y siento que a nivel del arte estamos a las puertas de una verdadera revolución. Los libros y museos están llenos de fotos mediocres mezcladas con otras impresionantes , los espacios cotiadianos de imágenes memorables y de una calidad apabullante. Estamos creciendo no solo en calidad, sino en cantidad de obra. ¿ Se han dado cuenta? Iba tomando forma lo que inicialmente llamé, “Creer para Ver”, por idea de mi querida amiga Sandra Ribas, avezada participante de todo lo que tenga que ver con crecimiento humano, espiritual y desarrollo de nueva conciencia.

EL CLICK QUE FALTABA:

Pensando en eso estaba, cuando me llega una invitación para una cosa organizada por el Centro Cultural de España llamada “Taller Curarte” con un maestro de ese país llamado Carlos Canal. Me lo mandó otra querida amiga: Naty.  Solicito la inscripción mientras estoy recuperándome  en reposo y luego asisto durante una semana completa a algo que fue como el click que necesitaba para entender por dónde andaba mi búsqueda.

El taller no era un taller de fotografía ni de arte ( aunque sí) , era realmente un taller de sanación personal usando la fotografía como técnica. Nada más oportuno! En ese proceso comprendí que quizá lo que andaba buscando yo era hacer ese conecte entre el proceso personal de autocuidado, autoconocimiento, autoestima con la necesidad de expresión y comunicación de emociones y sentimientos que es al fin y al cabo la actividad artística.

Los primeros ejercicios de fotografía que hicimos fueron con unas candelitas…buscando la luz…y ahí mismo, en ese grupo tan lleno de amor encontré esa luz. Cada día que pasaba  en el que Carlos nos iba ayudando a entender a través de muchos ejercicios creativos, de meditación, de atención al propio cuerpo, de localización y asimilación de las emociones…iba avanzando hacia seguridad de que  la más importante de las “razones” por las que el arte existe es para la propia sanación y crecimiento personal.

“Realicé”, eso que sentía desde hace mucho tiempo pero no había comprendido del todo: que la obra no tiene tanto valor ni como objeto ni como sujeto sin la validez del proceso…que no acaba con ella sino que sigue hasta el infinito con el encuentro con la mirada de otros y otras y la propia mirada cambiante de su autor o autora a través del tiempo y sus procesos. Nada complejo cuando se siente…aunque a veces dificil de explicar.

Pude ver claramente lo que ya sabía pero a veces no recordaba: que todo lo que es arriba es abajo, que toda expresión de la naturaleza y la cultura  es similar: está conformada por luces y sombras…que donde hay sombra no hay nada malo, sólo ausencia de luz. Que lo único que existe es la luz. El hallazgo vino entonces: la luz es lo único que importa.

Si lo traducís en pulsión de vida, energía transformadora, conciencia superior, armonía universal, Amor, incluso Dios…es lo mismo…no importa cómo se le llame…y de ahí esa belleza cuando te das cuenta que para ver: había primero que cerrar los ojos, meterse más profundo y ver de otro modo. Entonces el nombrecito esbozado cobró forma y fundamento y estalló como VERDAD.

EL RE-NACIMIENTO:

Sobre esa premisa fundamenté el boceto de un taller que ya me di cuenta tenía que ser más pequeñito, para dar el espacio necesario a la asimilación y el proceso posterior de cada quien…Y en eso estaba cuando me llaman del Ministerio de Cultura para invitarme a dar unos “talleres de foto” ( 4) de 3 horas cada uno en un Congreso de Educación y Cultura que se realizaría en esos días. Otra cosa oportuna.

Allí por primera vez pude implementar la nueva modalidad de tallercito con unas 20 personas aproximadamente. El resultado: sorprendente y además más sorprendente ver que el resto de los talleres: de elaboración de un libro de cuentos  , de construcción de obras artísticas con cartón, de danza-terapia, de humor y de música andaban por los mismos rumbos que el mío. Fue muy simpático y además super bonito encontrar que lo que se asoma a veces en nuestras vidas como intuición o “ocurrencia” está sustentado en una construcción más colectiva que se viene dando desde muchos otros lugares. Eso me reforzó la seguridad de que el camino  era correcto. Eso y por supuesto ver las caras de la gente que se sorprende ante su propia capacidad creativa, la riqueza de su imaginación y el poder que tiene para hacer arte.

Los mensajes que me dejaron algunas personas en un cartoncito que me traje de recuerdo  explican un poco lo que siente la gente después del proceso:

“Mil gracias por enseñarme que existe un mundo de emociones y sentimientos que muchas veces pasamos inadvertido. Me cambiaste la forma de ver el mundo”. Natalia.

“Bellísimo; me dejó muchas reflexiones, y me ayudó a conectarme conmigo misma”. María Elena.

“Un taller para vivir”. Javier

“Gracias por eneñarme fotografía del alma!”, Li

“Me gustó muchísimo, de verdad lo disfruté.” Antonieta.

“Tocaste mis sentimientos”. Freddy

Y así por el estilo. El grupo estaba conformado por funcionarios y funcionarias del Ministerio de Cultura, por profesores de artes plásticas y educación física  de secundaria, por artistas y gestores culturales de diferentes edades y procedencias.

Hicimos una serie de ejercicios que buscan crear conciencia de la propia, especial y valioso talento creativo que tenemos y que se nos olvida. La gente queda motivada para seguir acudiendo a su fantasía e imaginación, a despertar la capacidad  de sentir y dejar un poco de lado, al menos por un rato, el de pensar…se invita a practicar el no juicio y a ver lo relativo de las cosas.

No puedo dejar de lado otro taller en el que participé justo después del de foto-terapia y que terminó reforzando todo .  ( No. Si el proceso fue intensivo) . He recorrido entusiamada un tiempo en el que pude  conectarme con lo que me pasaba en el cuerpo:la enfermedad. Tuve también tiempo para tomar conciencia de que la sanación debía comenzar por mi: la foto-terapia y al final tiempo para escarbar un poco en mis propias concepciones de mundo : el taller The Work,. U  además y de manera sorprendente: la posibilidad de ponerlo en práctica de inmediato en la actividad el Ministerio de Cultura.

Maravilloso.

El miércoles pasado ya lo hice con mi propio hijo, con Hannes, mis dos sobrinos Alejandro y Miguel Angel  y  Margarita, una ex-alumna del taller de la Universidad Creativa, y aunque se nos fue la luz y no pudimos hacer muchas fotos, lo gozamos. A los chiquillos les encantó y eso me reforzó la convicción de que será muy lindo poderlo hacer con adolescentes. Hoy viene un nuevo grupo a casa conformado por gente de la Universidad Creativa y del taller de foto terapia y ahí veremos cómo nos va. Ya tengo una fecha para hacerlo con gente del grupo cultural Amubis en Cartago, estoy pulseando un espacio con un grupito de estudiantes de pintura de la UNA y ahora me preparo para ofrecerlo en familias, grupos de amigos y amigas, empresas, colegios…allí donde se puedan reunir  de 4 a 12 personas.

Como le explicaba a un amigo artista un día de estos. El nivel de cada taller lo da cada participante , la medida es uno mismo y se comparte lo que se es y lo que se siente con los demás. Es un proceso que incluso si mezcla gente de distintos niveles y edades se enriquece . Cada quien  tiene mucho que aportar.

¿ No es así  todo en la vida ?

Si la premisa es recuperar el poder liberador y sanador del proceso creativo, se toma confianza y conciencia de la propia capacidad. Si se renoconoce el extraodinario poder que te da el reconocer los propios sentimientos y emociones sin juzgarlos, recuperar la capacidad de observar…los sencillos ejercicios que realizamos y sus resultados comprueban el extraordinario poder que tenemos dentro…y que podemos ver cerrando los ojos, para luego abrirlos y ver de otro modo…

La cámara fotográfica viene a ser solo un vehículo más, pero podrían usarse otros con similares resultados. Es simpático lo que se descubre.

El costo variará dependiendo de cuánta gente participe. Lógico que cobro.  Pero nada que no se pueda adecuar a las posibilidades de la gente.

Cualquier persona interesada puede comunicarse conmigo al tel: 2239-5200 o 8384-5903 o a través del correo: info@juliaardon.com

Algunas de mis fotos se pueden ver en mi galería.

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5 comentarios

  1. naty dijo el Noviembre 1, 2008 | Permalink

    No me habías contado eso del taller del Ministerio, bandida! me alegro mucho :)

    Ahí sigo mandándote cositas a ver si te sirven. Muchos éxitos con todo, estoy segura de que todo irá bien. Si ya entrar a tu blog hace que muchos veamos la vida distinta, ahora imaginate con un taller :) te quiero mucho jujú :)
    naty escribió de último en su blog…ACTRIZ?

  2. Julia Ardón dijo el Noviembre 2, 2008 | Permalink

    jajajja…bella.
    A ver cuando te apuntás a participar en uno.
    Sería bonito.

  3. Roberto Carlos Sanc dijo el Noviembre 3, 2008 | Permalink

    Julia,

    Gracias la experiencia fue muy enriquecedora, el poder desligarse del juicio al que estamos sometidos, ese mismo juicio que nos limita a diario.

    Poder expresar mediante la fotografía nuestros sentimientos sin tener que pasar por
    el que dirán, nos da mas libertad y la capacidad de darnos cuenta quienes somos y que y como sentimos y de que manera podemos expresar todo eso es muy bueno la verdad.

    Adelante y exito en todos tus proyectos.

    Cariños Roberto Carlos :D
    Roberto Carlos Sanc escribió de último en su blog…CumpleRonald-2008

  4. Roberto Carlos Sanc dijo el Noviembre 3, 2008 | Permalink

    Creo además aplica para cualquier expresion artistica que estemos realizando.

    En la fotografía por mi parte puedo decir, que este tipo de experiencias me anima a ser mas expresivo y a mostrar mas empatía por los sentimientos de los demas.

    Pura vida Julia !

    Roberto Carlos Sanc escribió de último en su blog…CumpleRonald-2008

  5. Julia Ardón dijo el Noviembre 4, 2008 | Permalink

    Mil gracias Roberto, una de las cosas bonitas de hacer este trabajo es que tengo la oportunidad de conocer bellas e interesantes personas como vos.
    Muchos amigos y amigas he ganado en este camino.
    Gente que me ha enseñado mucho también.
    Que la vida nos siga juntando.
    Gracias por el comentario tan bonito.

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Sobre Julia Ardón

Escribiendo y publicando desde Costa Rica
Correo: info@juliaardon.com