Esta foto me la tomó el miércoles pasado Alicia Coto. Es mi chakra del corazón
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La idea de que me colocara allí las manos fue de Alicia. Hacía un rato habíamos estado trabajando masajes. Ella me los hizo a mi y yo a ella. Cuando a ella le llegó el turno de tocar mi chakra del corazón a mi me dolió. Volvió a apretar y me volvió a doler. Fue extraño. Fue el único lugar del cuerpo que me dolió. Luego, durante la sesión de fotos ella me pidió me colocara las manos allí. La foto me resulta de lo más ilustrativa de lo que sentí durante la semana pasada.
Gracias Alicia, de todo corazón. Por tus manos y por tu amor.
No sabía mucho a qué me enfrentaba el lunes pasado. Llegué puntual a las 9 de la mañana al Taller Nacional de Teatro. Allí compartiría con 23 personas más por cinco días una experiencia inolvidable que al final sé que será un antes y un después en mi vida. ¿ Por qué digo esto? Porque fue demasiado.
Hace tiempo ando haciendo unos talleres de creatividad de fotografía donde he tratado de incluir de manera intuitiva ejercicios que apuntan hacia la interiorización personal y conciente de las personas que participan. ¿ Quién soy yo? ¿ Por qué quiero decir cosas? ¿ Qué quiero diga mi trabajo? ¿ Por qué elijo hacer esta imagen y no hago otra? Cosas por ahí que intentaban acompañar a los estudiantes en su búsqueda personal, búsqueda que creo es necesaria para articular un trabajo creativo que de verdad nos sea valioso a quienes lo realizamos como a quienes tienen la oportunidad de verlo. Lo demás es sólo técnica, forma, vanalidad, incluso a veces hasta “negocio”…a mi juicio….y creo es lo que nos separa de la verdadera honestidad.
Pero ¿ cómo ser honestas, honestos….si ni sabemos ni nos preguntamos quiénes somos y qué queremos hacer? Cuando me hacía este tipo de preguntas junto a la gente de los talleres también me las hacía para mi misma. ¿ Qué quiero decir con mis fotos? ¿ quién soy? ¿ qué busco? ¿ qué pretendo haciendo click con ese aparatito llamado cámara que detiene instantes y los inmortaliza?¿ por qué meto cosas y dejo por fuera otras en mis imágenes?
Fue Natalia quien me mandó la invitación al taller. Como pocas veces leo el periódico de papel no había visto el anuncio. Gracias a ella inmediatamente me apunté. Yo pensaba que me sería muy útil para aprender cosas nuevas para mis talleres. Pero nunca imaginé de qué se trataba ni qué iba a pasar realmente.
Porque sí, de alguna manera, algunas de las cosas que aprendí me servirán para incluirlas en mi trabajo, pero más que eso, justo en este momento la experiencia me sirvió para entenderme, aprender técnicas de auto-sanación, conocerme, buscarme, des-cubrirme, liberarme, de alguna manera crecer como mujer, como ser humano, como pedacito de luz, de agua y de cosmos que soy.
Y acercarme con amor a mi cuerpo también. Y eso se me hace urgente e impresindible. He vivido muy alejada de mi piel durante muchos años….necesitaba acercarme a mi cuerpo, verlo de otro modo, verme en los ojos de los demás, en los cuerpos de las demás, en lo que somos de iguales y conectados…fue hermoso, verdaderamente.
Todavía me falta asimilar cosas…pero me queda después de una semana de singular intensidad una fuerza que no me conocía, un valor que ni me imaginaba, un dejarse ir y llevar de aguas que no entendía bien hasta ahora.
Siento que tuve la suerte de no conocer a nadie más. De que todas las personas fueran nuevas para mi. Porque a una compañera la medio conocía de vista, pero nada más, el resto solo gente “nueva” en mi vida.
Luego comentaré más cosas, pero por ahora quería compartir la foto que significa muchísimo para mi y lo que tengo por delante. Tengo que hacer un trabajo de la raíz, del chakra de la raíz…algo que de “casualidad” me tocó, y que me conecta con los arquetipos de “la madre” y “la víctima”. Nada que se me vaya a hacer fácil, pero el camino comienza y ando toda entusiasmada con lo que me voy a encontrar por delante…Me quedan de regalo 23 hermosas almas con las que compartí largas horas llenas de amor y respeto. A todos y a todas: muchas gracias. Especialmente a Carlos que supo guiarnos para atisbarnos por dentro de la piel…allí donde residen el alma y el amor, que es lo único que al final importa.
Muchas gracias al Centro Cultural de España que organizó esta experiencia, trajo a Carlos y nos permitió vivirla, y sin pagar ni un cinco.
Maravilloso.
Ojalá se repita y más gente en Costa Rica tenga la oportunidad.
Julia
Tags: arte, Arte-terapia, Espiritualidad, fotografía, Mi Vida, Nueva Conciencia, Terapia



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