Hoy estaba trabajando en la compu por la mañana. Poniéndole bonito a la difusión de los contenidos del sitio de la nueva compañía en que he estado trabajando. Hace pocos días acepté este nuevo empleo . Me tocaba “sembrar” información acerca del sitio de la empresa en internet. Cómodo, desde casa, bien pagado y un producto de calidad. Parecía un sueño.
En eso veo el reloj: las 11: 11 am.
Cuando lo vi pensé: que el trabajo sea lo mejor que pueda ser. Ayer tenía un presentimiento. Sentí que me iban a despedir. Fue muy fuerte.
Nunca super por qué. Ni mis jefes inmediatos ( amigos queridos) saben por qué. El dueño de la empresa lo decidió de la noche a la mañana y no dió explicaciones. Apenas comenzaba a trabajar. Hace pocos días hablé con él. Me dediqué a preguntarle cosas, lo escuché, seguí sus instrucciones. Todo parecía ir bien. Pero ayer un mensaje me alertó de que algo pasaba.
Hoy viene mi amigo y con gran pena a mi casa a contarme que la decisión está tomada y que él no sabe por qué ni qué tipo de persona debe buscar. Yo le digo que no se preocupe, que por algo será.
Entonces me puse a pensar. Ese numerito por la mañana?
Es un número de la suerte. Siempre que veo el reloj y aparece pido un deseo. Así lo he hecho desde que supe que no solo es un número mágico sino que suma 4 que es mi número de la suerte. Y si me doy cuenta hoy es 22, que también suma 4. Soy numerera. La afición se me metió desde que leí el Código Da Vinci.
Pero ese no es el tema.
Mi hijo se agüevó bastante. Estaba contento de verme trabajando en algo fijo, estable y seguro. Hemos pasado días bastante preocupados sin plata, en carreras…me ha visto estresada, me ha visto llorar angustiada, me ha visto desesperada viendo de donde saco para pagar deudas….y estaba contento de que las cosas parecían ir cambiando para nosotros.
Al ratito me dice que va a ir a alquilar una película y casi del pelo me para de la compu para que vaya a ver la película que trajo. Quería distraerme, que dejara de pensar en el evento “trágico” del día. Venga a ver una película de fantasía, me dice. Se llama Penélope. La escogió para mi.
Nos acomodamos los tres: Carlos Luis, Hannes y yo. Mis hermosos príncipes mechudos y yo a verla.
Acabo de terminarla, es una joyita. Forma y contenido. La fotografía, la dirección de arte, el vestuario, las actuaciones, la historia, todo precioso.
El mensaje que me trae es: la magia la tenés dentro, corazón. Está dentro tuyo la capacidad para superar los “maleficios”. Es un cuento de hadas, pero no deja de tener toda la razón. Así es. Ahora, antes de acostarse, viene Carlos Luis y me da un abrazo y me dice “no es el maleficio lo que importa, sino la fuerza que le des”
¿ Si eso no es magia? ¿ qué es?
Es el 11: 11
Y todo va a ir bien.
Mañana será otro día.
La película no la han estrenado en los cines, pero ya está en los video-clubs ( ellos la alquilaron en el videocentro de Lindora)
Es tan curioso: en el post de acá abajo que escribí por la mañana, le decía en una carta a una gente: “A veces no entendemos lo que pasa, creemos que es una tragedia, pero quienes creemos que hay un orden y armonía universal , una conciencia mayor, eso que muchos de Uds. Llaman Dios, otros Amor….otros Luz, y que es lo mismo…sabemos que todo ocurre por alguna razón poderosa, y siempre , siempre, será para bien.
Recordemos esto, no hay problema. Dios sabe por qué hace las cosas.”
Así pienso. Y en este caso no será la excepción.
Julia
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