A dos mujeres valientes que he intentado comprender
en medio de su dolor
y del ruido que las circunda:
Ingrid Betancourt y Zoilamérica Narváez,
“mártires” de la nueva conciencia.
A toda la gente junto a la que ando
transitando caminos parecidos
con el mismo saco de rebeldía ,
dudas y optimismo en las espaldas.
He tenido recientemente cerca varios libros. Algunos los he leído despacito, otros por partes, otros me los he tragado, otros releído. Todos con temas similares. Se trata de LA DESAPARICION DEL UNIVERSO, de Gary R. Renard; una cosa “loca” que me recomendó mi querida amiga Elisabeth, una hermana hada bruja del bosque del Monteverde que habla con su perro, ve ángeles, realiza amenas tertulias con los muertos y se comunica con los árboles de limón dulce. Elisabeth igual te ve en una vida pasada que cocina el pan más delicioso del mundo, te decora con flores la mesa del desayuno o se baña chinga en la piscina mientras uno de los chicos de Peregrino Gris toca la gaita.
LA DESAPARICION DEL UNIVERSO está basada en las enseñanzas de UN CURSO DE MILAGROS, que no voy a explicar bien lo que es porque es una obra que también llega a la gente cuando tiene que llegar y abre su luz cuando toca y cuando no toca no. En sus capítulos se plantea todo aquello de que lo que vivimos es la ilusión y nos toca aprender cosas para volver a la luz. Es espiritualidad “alternativa”, por decirlo de algún modo. Se conecta con muchas de las antiguas filosofías orientales, destellos de física cuántica, algunas propuestas de grupos new age y parte de la figura de Jesús. No digo más. La obra me sonó a ratos a ciencia ficción, pero me atrapó, me enganchó. Me dió mucha paz leerla y no quiero desacerme de ella. Sé que muchas partes no las he podido asimilar, no las entiendo, pero intuyo que estoy leyendo algo importante, algo que de alguna manera ya sabía pero me cuesta recordar. Mientras la leía me devoré de la nica Gioconda Belli EL INFINITO EN LA PALMA DE LA MANO. Una joyita dulcísima. Una re-visita al Edén. Una delicia.
Estos días de nuevo me han llevado a Deepak Chopra en su obra: EL TERCER JESUS. Un libro que pretende reconocer la trascendencia de Jesús desvestido de religiosidades, mitos e historicismos meticulosos. El mensaje de un ser poderoso. Lo revolucionario de su propuesta. Esta apenas la empiezo, pero rescato un fragmento de su introducción:
” Nadie que desee situar a Jesús en el eje de su senda espiritual es un intruso, y nadie puede considerarse un iniciado si pronuncia de boquilla las palabras de Jesús pero no sana su culpa, el dolor y el sufrimiento”.
Pero antes de tomar esta obra repasé dos veces LOS DIEZ COMPROMISOS, de David Simon, quien trabaja con Chopra. Sobre esta publicación, que contrapone diez compromisos ante los “diez mandamientos”, hice una reflexión días atras. Sus páginas nos invitan a intentar comprometernos con la libertad, la autenticidad, la aceptación, relajarnos, ser íntegros, nos invita además a comprometernos de verdad con el perdón, con amar, con la abundancia, con la verdad y la paz. Si pudiéramos vivir con esa guía como norte…sin pretender alcanzarlo todo, pero día a día intentando aplicarla…las cosas cambiarían.
¿ Cómo puedo yo hablar de paz si vivo peleando con otros y con otras, si odio? si me agarro incluso con las partes de mi misma que no me gustan? si insisto en intentar cambiar lo que hacen las personas que digo amar y pretendo que quienes admiro o apoyo hagan lo que yo quiero? ¿ Cómo voy a trabajar por la paz si no tengo paz interior?
Por ahí las preguntas, todas que llevan a reflexionar sobre la culpa, el pecado, el perdón…y para quien sienta que me he vuelto demasiado pandereta aqrego que no he dejado de leer a un ateo confeso que adoro llamado Mario Benedetti. Escritor comunista y uruguayo de extraordinaria sensibilidad y altas luces espirituales. Su librito lila VIVIR ADREDE, me enganchó desde junio. Tiene textitos cortos que leo y releo a menudo. Si me he casado con la intención espiritual, cosas como las de Benedetti constituyen mi amante gozoso.
Cuento toda esta historia con la intención de amalgamar de algún modo lo que siento le ha dado sustento a mis ideas , opiniones y posiciones recientes. Ideas , opiniones y posiciones que recientemente han asombrado e incluso molestado a algunos. Como por ejemplo, que no deseo luchar contra nada. Tengo años de pretender hacerlo, a ratos me devuelvo…pero vuelvo a seguir el trillo… Quiero colaborar con lo que siento es el bien, aportar desde lo positivo, motivada solo y desde el amor.
Claro , me cuesta mucho. Sé que a veces no lo logro, me escondo, huyo…me retiro, me niego a mucho del amor que otras personas desean entregarme, me enconcho…quizá porque todavía tengo mucho miedo…no sé. También me cuesta entender qué mensaje me trae la vida a través de otras personas. Me cuesta tener tiempo para todo cuando me siento metida en un proceso interno convulso y profundo….
Me pregunto muchas cosas…incluso he tenido que aprender a decir NO de diferentes formas, aún a riesgo de que no se me entienda , de herir, o de que se me juzgue…etc, etc… Pero siento que si una no asume la propia experiencia vital con autonomía verdadera…sin detenerse en el hecho de que hay personas que esperan cosas de una y que hay que responderles porque tienen expectativas… puede trabajarse bien desde adentro y crecer de verdad.
Vivimos un momento histórico y en una cultura donde yo creo se sobrevalora demasiado el compromiso, sobre todo con los demás, pero poco hacia lo interno y yo estoy en fase de comprometerme, al fin: conmigo misma. Lo que el cuerpo me ha dicho ha sido determinante. Clarísimo.
Además, en estos días pasado he tenido que enojarme con varias personas. Lo he necesitado para afianzar mi seguridad e incluso para dejar sentado quien soy cuando creo que mis derechos no son reconocidos. Me ha pasado también que he tenido que hacer declaraciones de principios. No me gusta que me irrumpan sin permiso en mi privacidad, no me gusta la gente en extremo demandante, pushing, irrespetuosa y posesiva.
No me gusta tampoco que me obliguen a hacer cosas, no me gusta sentir que tengo que hacer cosas por deber. No me gusta que se me imponga nada. ( ojo, no hablo de trabajo, el trabajo es una cosa que una asume con responsabilidad y ya) No me gusta que nadie se crea que se puede adueñar de mi porque me haya apoyado o ayudado en algún momento. Esa gente que siente que yo le debo cosas.
En este sentido me ha ayudado mucho releer a cada rato a Jean Shinoda Bolen, otra hermana valiosísima que me aconseja muchísimo, especialmente a través de su obra LAS ANCIANAS NO SE QUEJAN. Quiero ser una anciana, como ella. Una Sabia Anciana. Me llama mucho todo lo de la psicología gestáltica. Me mata Jung, además.
Una amiga me decía que soy en extremo rebelde. Pues sí, y siento que me hace bien serlo. Hay mucho de mi misma y del mundo que desearía cambiar. Intento ser coherente…claro, meto las patas a menudo y estoy segura las voy a volver a meter varias veces más. Pero…¿ a quien no le pasa cuando se mueve? De eso se trata. Me estoy moviendo. Muchísimo.
También he dejado de esperar cosas de la vida y del mundo. Estoy muy cansada de los conflictos, no quiero asumir compromisos ni sacrificios. Deseo ser más sensata y cuidarme más…ando con las antenas paradas…donde veo venir un asunto incómodo e innecesario que no vale mucho la pena …me esquineo…. Por ese mismo motivo he tomado decisiones que afectan las expectativas de algunas personas que inevitablemente se van a alejar de mi diciendo que yo “las defraudé”. Pasará. Pero tengo que hacer un esfuerzo para que no me duela o si me duele, que pase.
No quiero tampoco ser la heroína de nada ni de nadie. De igual manera espero ser respetuosa con la decisiones de las personas que me importan, conocidas y no conocidas. Y en ese sentido creo que voy aprendiendo cada vez más. Hoy tuve por la mañana una lección de amor maravillosa. Me topé con un espejo donde solo pude ver armonía y paz. Fue hermoso. Hermosísimo.
Y además, mientras sigo con el Jesús de Chopra, viene el destino y me regala otro libro. Interesantísimo. LA INTELIGENCIA DEL ALMA, de José María Doria. Un día de estos me lo regaló una amiga cariñosa y me lo estoy comenzando leer y creo que estará de fijo en al torre de papel de mi mesita de noche. De igual manera, y como caída del cielo, me topé con una actividad a la que asistiré la semana entrante llamada LA FOTOGRAFIA COMO TERAPIA, de la que espero aprender mucho . Un taller organizado por el Centro Cultural de España del que estoy segura extraeré muchas cosas valiosas para aplicar en mis propios talleres de fotografía.
Igual decidí buscar trabajo fijo. En esas ando. Ya tengo algunas citas concertadas para explorar posibilidades. La situación económica me lo exige. Pero no lo asumiré como sacrificio, sino como oportunidad maravillosa de crecer en disciplina, esfuerzo y madurez. Fluir con una nueva realidad.
Era mucho lo que quería contar. Ya ven.
Julia
Tags: Libros, Literatura, Mi Vida, Nueva Conciencia, Psicología, Reflexión



¿QUÉ HACER AHORA?