Un pequeño, minúsculo pedacito del universo.
Y a la vez, universos infinitos a la distancia.
Formo parte de este pedacito y a la vez él forma parte de mí.
Vengo desde donde la historia me ha marcado y desde donde lo físico no existe.
Voy hacia un lugar y de ahí volveré aquí donde no estaré cuando este allá mientras esté en este lugar y aquel.
Estoy donde estuve y estaré y antes, ahora y después, ya no estaré.
Me gusta el hecho de saber que no encuentro diferencia en lo físico.
Que me veo y veo al mundo. Y que el mundo me ve a través de mis ojos.
Me disgusta de mí que piense que algo me tiene que disgustar de mí. Yo no soy disgusto. Yo soy querido. Y el resto de todo también es querido.
Me gusta que el mundo progrese. Que poco a poco todos vamos aprendiendo.
Que todos vamos hacia un lugar a nuestro propio ritmo. No me disgusta nada de nadie. Solo les espero bondad a aquellos que están aprendiendo a no disgustar.
Le temo al temor. Y le temo a aquello que nos separa de las cosas. Le temo a los miedos de la humanidad.
Amo todo porque el amor es todo. Y todo es capaz del amor al igual que el amor es capaz de todo.
Deseo nada porque me falta nada. Y todo lo que me falte o no tenga algún día me llegará.
Amo los que aman y vienen por el camino del amar porque cada vez somos más. Y seremos más para siempre.
Soy quien soy. ¿ Porque algo tenía que existir no? Y me enorgullece saber que soy capaz y que estoy aprendiendo.
Que estoy caminando.
Que estoy cambiando.
Que me estoy moviendo.




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