¿ Será por discursos como ESTE que me gustan las pachucadas de Calle 13 y Molotov, los Coros de Gospel, los tambores de las calles, el hip hop, bailar salsa, pegar gritos brincando con Perrozompopo o Café Tacuba, la música indígena, la dulzura de un bolero, las danzas garífunas, la bachata, los coros africanos, las rancheras etílicas, la música disco-maricona, el más moteado de los reggaes, los violines gitanos, las canciones poesía, los himnos reivindicativos de los pueblos, el rock, el country, Selena, los folclores de todas partes ? Todo eso que no se considera tan “música” como la música clásica europea…
Porque sin menospreciar la bellísima música clásica….esa no es la única que es arte. No es la única buena ni es la única alternativa ante la calle, la desesperanza y la pandilla. . El arte no se lleva a la gente con métodos paternalistas como regalo de la altura del Olympo letrado , porque tampoco es labor de los gobiernos llevarle la cultura a nadie…Señor Presidente…el arte la gente ya lo tiene adentro, y a veces sale como grito de furia , mariposa inocente, ritual de apareamiento o manifestación de deseo y sigue siendo arte y de altura…nada más se trata de abrir espacios para dejarlo salir y respetarlo.
Digo yo…
que acabo emocionada de ver a Shakira abrazadita con Mercedes Sosa cantando “La Maza” de Silvio Rodríguez en Buenos Aires.
Toda manifestación creativa es legítima, corresponde a una necesidad de expresión, a las posibilidades y realidad del creador o creadora, de quien interpreta, a su entorno, su cultura, aunque no la comprendamos o no nos guste. Desde la ópera china, los caracoles pre-colombinos, el djiridú ( o como se escriba) de Autralia… pasando por Apocalyptica, los nuevos tangos electrónicos, Luis Miguel o el Ave María desafinada de cualquier iglesia de pueblo.
Me cae mal esa visión de que solo la música clásica es música que vale. Hoy estoy enojada por esas visiones cuadradas y verticalistas de la cultura. Me cae mal la soberbia y la prepotencia. El creerse mejor o distinto. Me emputa esa polada que le siento a Oscar Arias y su visión de la cultura. Ya la Ministra Carballo llegó con esa propuesta al foro de la Alianza para la Nueva Humanidad y encontró un auditorio perplejo que la escuchó como personaje desfasado y anticuado cuando estábamos cientos de personas precisamente hablando del respeto a la diversidad y la música natural y legítima de los pueblos, comenzando por los indígenas y las culturas ancestrales, para seguir con ese telele primermundocéntrico de acomplejados….me da chicha esa ignorancia del poder. Me emputa.
Mi hijo fue a ese concierto sinfónico con los jóvenes centramericanos y sus profesores alemanes y le gustó mucho, pero igual disfruta el rock, Caetano Veloso, el Ricky Martin de estos días y se ha dado cuenta que ama los boleros…En esa diversidad está la verdad de la cultura. No en un pedacito de ella que enalteciéndose de manera desmedida apachurra e invisibiliza todo lo demás y separa a la gente estúpidamente en “culta” o “inculta”.
La música puede ser reflexión, meditación, puede ser discurso, puede ser evocación espiritual, pero también y de manera legítima tiene derecho a ser manifestación de gozo, celebración, alegría y movimiento, sin más pretensión que lo que ES. También existe la música sólo para bailar, y respeto incluso el reguetón como ritmo callejero que sirve para manifestarse a través del cuerpo ( aunque no me gusten algunas letras violentas…pero igual hay rancheras terribles, y bolerazos groseros, y Wagner dicen que le gustaba a los nazis…ya ni sé…)
No soporto las comparaciones. Todo es bonito si es honesto.
Lo bonito es la creación, el atreverse a salir del closet, quitarse el esmalte, salirte sin miedo a que te retraten, ponerte “Jaiper”!




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