Autora: Marta Molina
Gracias, Martis!
No habría soportado esto. No sé por qué razón no intenté ir. No sé por qué le huí a la experiencia. Ahora lo entendí. Habrían sido demasiadas emociones haciéndome barullo en el corazón. No lo habría soportado. Estos días han sido extraños. Ando llorona, frágil, vulnerable…me cuesta enfrentarme a los enojos, a los personales, a los colectivos. No sé cómo pararme en medio de la furia, de la arrogancia, del puente roto…Me duelen como agujas los oídos sordos, los palos de ciego…me cuesta, me cuesta esta cuesta. A mi también, Inti.
Gracias Laura, por devolverme a la tarde que no viví por puro miedo.




¿QUÉ HACER AHORA?