Una muy querida amiga, Sandra Ribas….me mandó ayer esta reflexión después de ver mis fotos de ropa tendida.

La publico aquí profundamente agradecida. Esto, siento, es lo lindo de compartir lo que una hace, que las cosas adquieran significado personal e íntimo para otras personas, sobre todo queridas. Que se dé eso que llaman “comunicación”, que al final es lo único que alimenta el afecto y provoca la cercanía verdadera.

Ayer por la noche hablaba con un amigo y compartíamos los “quiebres” de vida que nos ha tocado a ambos vivir recientemente…hemos pasado cosas dolorosas los dos y de repente nos encontramos compartiéndolas y buscándole “la comba al palo¨.

Hay un dicho que dice ” no hay mal que por bien no venga”. La venta de mi casa, la pasada a una casa más pequeña, la necesaria organización doméstica de modo distinto. El ponerme a lavar la ropa, los platos, acomodar la casa, limpiar, cocinar…más que antes….le ha dado una perspectiva distinta a mi vida. El me decía que de repente las cosas que le importaban más, o que él creía importaban más ya no son tan importantes, que se le cambiaron de repente las prioridades…que muchas cosas intrascendentes quizá porque las daba por seguras, de repente han adquirido una importancia superlativa. Me quedé pensando que a mi también me pasó algo igual y que quizá por eso ando tomando estas fotos de cosas que antes ni volvía a ver.

Reasumir los oficios domésticos para mi ha significado una vuelta a la vida, a la tierra, a mi origen, a la sencillez que a veces entre tanta bulla se nos olvida. Seleccionar las telas por texturas y colores, separla en grupos, elegir el ciclo de lavado y el jabón para cada tanda. Meter las manos debajo del chorro de agua, regar las matas, cortarle los chiles a la matita de chile…limpiar los zapatos, picar el culantro, sacar el puño de pelos del baño, barrer el garage…son ocupaciones que te regalan tiempo de meditación, de relajación, de introspección, que de otro modo es difícil hallar. Es como recuperar un sentido de lo humano. No sé…

Cada vez me gusta más la ropa tendida. Cada vez me gusta más hacer estas cosas. Qué bonito.
¿ Por qué a veces nos creemos tan importantes? Qué tontos, qué tontas que somos…¿ verdad?

Reflexión ante las fotos de Julia


Ese breve pero intenso momento representó tantas cosas…es que tengo una fijación ,que tal vez es un fetichismo, pero…

En esa ropa se me orea el alma ah…
la ropa tendida me huele a limpio,a cariño

me encanta esa sensación de ropita chineada.

El agua pelea restregándose entre los puños y el jabón, y más modernamente en la lavadora, y extenuada, la ropa se deja colgar con los brazos abiertos y entonces se le orea también el corazón.

Me gusta la fila de camisas húmedas, limpiecitas, el aire baila con la ropa tendida y le saca toda el agüita, las deja llenándose de sol, de paisaje.

Disfruto la galería, camisas, pantalones, calcetines, un pañuelo , talladores, calzones siempre al lado de los calzoncillos, juegos de colores…

Me encantan los manteles a los que se les escapan los cuadros, las flores, uno casi descifra el desayuno apresurado, el café con las amigas. la cena que dio, el almuerzo en soledad…la bienvenida, la despedida…

Yo aplancho la camisa de mi hombre con un amor que se me va prendiendo en las goticas del almidón, me voy deshaciendo de caricias entre los pliegues, amarradita en los botones, abierta en los ojales, en el cuello la camisa siempre lleva susurros traviesos, consejos, en los puños la fuerza, en la espalda mi abrazo agarradito con ternura. Su ropa interior perfumada con besos, sus pantalones unos con quiebre otros no , pero calentitos, bien aplanchaditos.

Cuando recojo la ropa del tendedero me siento muy mujer, no sé, serán herencias, antaño… la doblo y sé que cada pieza tiene su lugar y arrope especial.

Es un ritual tender y luego recoger la ropa, doblarla, llevarla aún caliente apechugadita contra mi, meterla en los cajones, colgarla en los ganchos, es una ceremonia de amor por las cosas, el gesto, una oda a mis sentimientos a su paso por mi vida, a él que quien lo ve sabe que tiene mujer.

En la ropa permanezco.

Gracias Julita porque pusiste en foto lo que yo siento.

Sandra

para ver las fotos de ropa tendida, click AQUI

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7 comentarios

  1. amalia dijo el Febrero 26, 2008 | Permalink

    A mi me encanta lavar la ropa…nuna habia pensado bien por que, pero es cierto eso de que son pequeños momentos de reflexion.

    Y eso de permanecer en la ropa, increible! Es rico tener ropa con olor a amor y besos.

    Saludos!

  2. Capitán Melcocha dijo el Febrero 26, 2008 | Permalink

    Bueno, yo vivo solo hace como 8 o 9 años, y la verdad es que no me quejo, yo disfruto mucho haciendo y deshaciendo!! Solamente de poner una buena musica, y las labores cotidianas adquieren un matiz muy bonito.

    Es como todo, a veces no apreciamos que la belleza de la vida se aprecia en todas las cosas que existen, verdad??

    Hmmm, culantro picado me suena a Sopa Negra!! que rico!!

  3. bailaorapi dijo el Febrero 27, 2008 | Permalink

    Estoy viviendo sola, en mi propia casa, hace sólo algunos días, y ya quiero tener un jardín… y enterrar mis manos en la tierra de hoja. La danza de la ropa aún no la he considerado, pero sí, al ver tus fotos y leer esto, recordé cuán especial fue lavar una camisa de un ser amado hace mucho tiempo atrás. Con qué cariño restregué el cuello y los puños, y luego la tendí, perfumada, tapando con ella el sol que me lastimaba los ojos. Sólo falta dejar algo cocinando y que la casa entera se impregne de ese olor… acompañando todo, claro, con buena música.

    :)

  4. Roy Jiménez Oreamuno dijo el Febrero 27, 2008 | Permalink

    Es increíble, como las cosas más sencillas en nuestras vidas llegan a ocupar un lugar muy importante.

    Al grado de satisfacer nuestra necesidad de sentirnos útiles y amados, ya que yo les digo el mantener una casa en orden, limpia, cocina, lavar, aplanchar, lavar baños, mantener el jardín, etc., es un trabajo titánico.

    Pero si el trabajo más sencillo se hace con amor, entonces se hace bien.

    A mí en lo personal me gusta lavar mi propia ropa, ya que además de delicado soy muy exigente a la hora de hacer eso.

    Son demasiado cuidadoso y al final, pues es cierto es un verdadero placer meter la ropa, limpia y bien lavada del tendedero.

    Refresca el alama este tipo de post, de cosas cotidianas, y de cambio de prioridades, es muy cierto a como van pasando los años, y de acuerdo a lo que nos va deparando la vida, los éxitos y fracasos, van cambiando nuestras prioridades, y saben muchas veces ese cambio de prioridades nos hacen mejores seres humanos.
    Saludos

  5. furia dijo el Febrero 28, 2008 | Permalink

    maravillosas fotos, Julita.
    Para mí, una de las sensaciones más ricas del mundo es ponerme una blusa calientita, recién agarrada de la cerca :)

  6. Anonymous dijo el Febrero 28, 2008 | Permalink

    Así es, Julita. Así es.

  7. Anonymous dijo el Marzo 2, 2008 | Permalink

    siempre he dicho que las mujeres somos filósofas y arreglamos nuestro mundo mientras hacemos los quehaceres más en compañía del jabón y del agua :se piensa y meditaª

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Sobre Julia Ardón

Escribiendo y publicando desde Costa Rica
Correo: info@juliaardon.com