Y en la campechana capital de aquel jardín de paz,
ocurrió algo esta mañana.
El tema no es si estoy de acuerdo o no con lo que sienten, con lo que piensan , con lo que dicen o con lo que gritan quienes se manifiestan en la calle. El tema es que a una manifestación, a un desfile, a una consigna, no se la vence con golpes, ni con garrotazos ni con violencia. Tampoco se puede tranquilizar nadie si se le da un portazo en la cara o se le ignora.
Costa Rica se ha jactado por décadas de ser un país tranquilo pero hace días las cosas no andan bien por estos lares.
Un gobierno que asume ganando las elecciones por un margen ínfimo de menos de un 2% propone a golpe de tambor aprobar un Tratado de Libre Comercio con EE.UU. bastante cuestionado. Las tensiones no se hacen esperar. Hay manifestaciones y mucha objeción al tema.
El gobierno cede a la presión y llama a un referendo. El referendo se realiza en términos legales complejos y bastante conversados. El gobierno vuelve a ganar por un porcentaje ínfimo. De los votantes la mitad practicamente dijo que sí y la mitad que no.
Para echar a andar el TLC se requieren unas leyes, las leyes se presentan a la Asamblea Legislativa con agregados que amplían los términos del mismo TLC. El gobierno insiste en que no hay que discutir mucho, pero al interior del parlamento la oposición es fuerte. Se cierran las barras a la presencia del público. Se tapan las ventanas para que los diputados y diputadas no vean lo que piensa la gente de elllos. La prensa no informa los alcances verdaderos de esas leyes. La gente pregunta, por internet y por correo electrónico circula mucha información, de todo tipo. Hay enojo acumulado. Sigue la oposición y la tensión.
El gobierno dice que hay que correr con eso porque urge, un ex-ministro dice que no es cierto, que no hay un plazo ni por qué apurarse. El noticiero que lo entrevistó es clausurado. No se habla más del tema. Esto ocurrió la semana pasada.
Mientras tanto quienes se oponen a cosas como la privatización de la telefonía residencial, exageradas condenas penales por fotocopiar libros y discos y al apropiamiento de las semillas por transnacionales son tildados de “atrasados”, “obstáculos”, “anticuados”, por sólo decir los epítetos más suaves…desde los poderes mediáticos. Oponerse a cualquier idea del gobierno es causal de descalificación desde el poder. Cantidad de gente entonces calla, tiene miedo, se encierra en la casa…pero otro montón anda participando, reuniéndose, buscando respuestas en la participación y la organización.
Es en este contexto que un grupo de ciudadanos y ciudadanas desfila hoy a presentar una acusación formal contra magistrados del Tribunal Supremo de Elecciones. Hay mucha duda con respecto al recto proceder de ese órgano durante el proceso de referendo. Son como 200. Al pasar por el boulevard de la Asamblea un grupo de oficiales de seguridad y policías les impiden el paso. La gente pasa igual, vencedora, por la vía pública.
Cuando el grupo avanza, varios policías la emprenden contra un muchacho y le arrancan a golpes dos dientes. Persiguen a otro manifestante, y arrastrado, lo sacan de un restaurante y lo meten en una perrera. Se arma el alboroto. La gente se enoja más.
Yo me pregunto.
¿ Costaba tanto dejar pasar a la gente, dejar que se manifieste?
¿ Por qué tanto miedo a la disidencia? ¿ Por qué eso de cerrar calles, de poner vallas….? Cualquiera que pueda ver las tomas de Canal 7 puede ver que los peligrosos manifestantes son señoras, señores, gente de todo tipo y edades. Gente decente. Gente honesta que solo quiere participar de esto que dicen es una democracia y que no se limita a votar cada cuatro años en elecciones que cada vez están más cuestionadas. Gente que tiene derecho a protestar.
Las cosas se están saliendo de tiesto, y si el gobierno quiere gobernar, debe comenzar por hacerse respetar respetando a la gente, y no emprendiéndola a golpes contra quienes osen contradecirlo.
Mi repudio a la violencia de la policía. No me gusta gritar insultos contra nadie. Pero un insulto no se responde tampoco con un golpe. Mi repudio a la manera en que este gobierno ha des-conducido todo este proceso. No me gusta nada lo que está pasando. Siento que quien tiene que poner orden más bien está haciendo todo lo contrario.
Me voy a manifestar mi solidaridad a la gente que todavía queda en la Asamblea. Yo no tengo miedo. No me van a pegar. No le van a pegar a nadie más! No podemos permitirlo!
La gente se está acercando a la Asamblea, allí se concentrará para seguir protestando hasta tarde por la noche.
(Otro tema: Para esto si hay presupuesto: para cascos, para escudos, para garrotes y para poner a un montón de tombos a joder a la gente y grabarlos con camaritas de video, pero para parar delincuencia, cuidar los barrios, para defendernos de mafias y hampas de todo tipo, no hay plata ni gente ni recursos…por Dios…¿ qué pasa?!)
En las Hijas del Pueblo Isabel cuenta lo que ella vió personalmente, Rocío Alfaro está más enojada todavía. Merino ni para qué y hace la denuncia formal ante el plenario legislativo. En ella se consginan los datos de lo ocurrido.. Sirena pone la foto también. Las de arriba son de César y de Juan Carlos y ya andan circulando por muchas partes.
Mientra Leda García busca a Costa Rica, Leda Méndez también da su testimonio.
Se está invitando a una concentración de desagravio a las personas ofendidas para este lunes 11 a las 4 de la tarde en las afueras de la Asamblea Legislativa.
Ojalá ese día haya más respeto
y no se alienten deseos de venganza injustificados y torpes.
La cámara de seguridad de la Asamblea Legislativa muestra el incidente detonador. Evans filma y la emprenden contra él a golpes.




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