
Si reparamos bien, la semana santa, más allá de de su carácter religioso, representa una gran metáfora. Todo en el universo, en los procesos biológicos, humanos y biográficos se estructura en forma de dialéctica.
El primer momento es la tranquila serenidad y paz infinita de aquel puntito casi infinito de donde venimos.
De repente, sin que sepamos por qué, explota. Produce un caos inconmensurable. La evolución del universo es el proceso de crear orden en el caos. Cada ser vivo nace, se desarrolla, muere y se transfigura en el Todo. Las sociedades pasan por crisis.



¿QUÉ HACER AHORA?