Los obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, ante el anuncio del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) que autoriza el referendum como un mecanismo que permite al pueblo ejercer de forma directa la potestad de legislar según el artículo 105 de nuestra Constitución Política, reglamentado por ley aprobada en marzo del 2006 y, en este caso referido al tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de Norte América (TLC), dado el alcance de dicha autorización y de las consecuencias que se derivan de la misma, queremos manifestar ante la opinión publica:
Vemos con complacencia el hecho de que, en nuestro país, ejemplo de democracia para el mundo, se haya habilitado el referendum como un instrumento de participación política que ofrezca a los ciudadanos la posibilidad efectiva de concurrir a la elaboración de las opciones políticas.
Si bien, la representación política ha sido un pilar fundamental en nuestra democracia, esta no excluye en efecto, que los ciudadanos puedan ser interpelados directamente en las decisiones de mayor importancia para la vida social [1]
Hacemos un vehemente llamado a todos los ciudadanos para que, en aras del fortalecimiento de nuestro sistema democrático, aprovechen este instrumento para expresar su voluntad respecto a un asunto tan crucial como el TLC.
Como ha sido costumbre, la Iglesia en Costa Rica quiere colaborar, en la medida de sus posibilidades, a propiciar espacios de diálogo e información sobre el fondo de la consulta.
A su vez, hacemos una exhortación a los medios de comunicación social y a los espacios informativos para que aseguren un pluralismo real en este delicado tema, garantizando y facilitando condiciones de igualdad para las tendencias de opinión.
Igualmente, cualquiera que sea la vía de convocatoria mediante la cual el referéndum se ponga en práctica, instamos a todos los ciudadanos para que en el ejercicio de sus derechos constitucionales expresen sus posiciones guardando siempre el respeto y la tolerancia hacia quienes piensan de manera distinta, salvaguardando los intereses nacionales y la paz social de nuestro pueblo.
Este momento histórico demanda el fortalecimiento de los grandes valores democráticos de Costa Rica. Por tal razón, llamamos a todos los ciudadanos y ciudadanas a respetar las decisiones del Tribunal Supremo de Elecciones, tanto en la ejecución del proceso de consulta como en el veredicto oficial de las urnas.
Que la luz de la Resurrección de Cristo que disipa toda oscuridad, ilumine el entendimiento de todos los costarricenses a fin de construir una sociedad mas justa y solidaria. Que nuestra Señora de los Ángeles, Patrona de Costa Rica, acompañe este importante paso en nuestro vida democrática.
Obispo Diocesano de Cartago y Presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica
Monseñor Hugo Barrantes Ureña
Arzobispo Metropolitano de San José y Vicepresidente de la Conferencia Episcopal
Monseñor Oscar Fernández Guillén
Obispo Diocesano de Puntarenas y Secretario General
Monseñor José Rafael Barquero Arce
Obispo Diocesano de Alajuela
Monseñor Angel Sancasimiro
Obispo Diocesano de Ciudad Quesada
Mons. Guillermo Loría Garita
Obispo Diocesano de San Isidro de El General
Monseñor José Rafael Quirós Quirós
Obispo Diocesano de Limón.
Dado en San José, 13 de abril del 2007
Fuente: Boletín informativo, Dirección de Comunicación, Arquidiócesis de San José.




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