Estamos “rompidos*” por dentro, desencantados, desesperados…y sólo nos queda para sostenernos mirar lejos , lejos hacia atrás, lejos, lejos hacia adelante y lejos, lejos hacia arriba.
Esas , entre muchas otras, fueron las sabias palabras del maestro Leonardo Boff hoy en la Universidad de Costa Rica.
Eramos tantos, tantas, no cupimos en el más grande auditorio de la UCR. Mañana la conferencia se repetirá para quienes no pudimos entrar. Se dijo que era sólo para estudiantes, cosa que me parece maravillosa…pero intentaré colarme esta vez a ver si puedo.
Al final lo pude oír por tele. En la sala de mi casa, por dicha vivo cerca y alcancé a llegar. Duró una hora el encuentro.
Se me salieron las lágrimas con los conceptos de que tierra y humanidad son una misma cosa; cuando nos recordó que un gusanito que intenta cruzar el camino es nuestro hermano gusano. ¿ Cómo podremos ascender hasta esa completud? ¿ Pensar en la cucaracha como en la hermana cucaracha? Porque todo lo que existe merece existir y todo lo que vive merece vivir. ¿ Entender que todos y todas somos seres cósmicos, parte de un todo mayor, energía universal? ¿ que nuestros países son sólo provincias del planeta? ¿ que los problemas globales exigen soluciones globales?
Recordó Leonardo , su cara escondida bajo un montón de pelos blancos desordenados, que nos urge hacer acopio de nuestra capacidad para el amor, la compasión, el abrazo, el cariño, el afecto, la solidaridad, la cooperación…que la humanidad es humanidad desde que las presas de la cacería y los granos recolectados se compartían entre todos los miembros de la comunidad, en grupo…que allí reside nuestra capacidad de permanecer….
Si antes del Big Bang todos estábamos juntos en un punto ¿ por qué nos hemos separado tanto?
Tenemos entonces grandes retos que por delante. Debemos volver los ojos hacia nuestra raíz: somos seres cósmicos, biológicos, histórico-culturales y personales. Cada una de esas ramas tiene raíz y la debemos sentir profundamente.
En nuestras manos está garantizar el futuro de la tierra, garantizar la supervivencia de la humanidad, la unidad de la familia humana y al mismo tiempo proteger lo particular, lo único de cada uno y el punto maravilloso en el que cada quien recibe algo único y tiene algo único que ofrecer. Entre más árboles, más peces, más animales , más gente diferente, mejor. Seremos más ricos, más completos.
Nuestra espiritualidad no tiene que ver con religiones, no hay necesidad de filtros para llegar a Dios, tenemos cuerpo y somos parte del cosmos. Somos parte y parcela de todo y Todo es Dios.
Nos recordó que hay que aprender a ver a la tierra como los astronautas la logran ver desde el espacio, como esa cosa redonda y pequeña que cabe en la palma de la mano, ese globito donde no hay diferencia entre tierra y humanidad y donde al mismo tiempo caben todos los afectos, toda la familia, todo lo necesario, todo lo importante.
Lo único que nos garantiza la supervivencia como familia humana es la cooperación, la solidaridad y la interdependencia. Por esta razón el capitalismo es perverso , ya que apunta a la competencia y a la supremacía del individuo. Tenemos que dejar de sentirnos diferentes, tenemos que darnos cuenta de que todos somos semejantes . Tenemos que acabar con la desigualdad y con la industria de la guerra y tenemos que cuidar nuestra extraordinaria biodiversidad, de la cual nuestra tierra latinoamericana es generosa.
Muy lindo cómo Angel Ocampo, profesor universitario lo introdujo ” Quien no se logra dar a entender es porque no sabe de lo que está hablando”, y pienso en tantos teóricos, intelectuales, escritores y pensadoras que ofrecen textos crípticos que nadie entiende…y cómo Leonardo puede captar lo más útil de Nietzche, de Sagan, de Lovelock, de San Francisco de Asís, de mucha más gente de la historia del pensamiento de la humanidad y traducir lo más importante a un lenguaje acequible, sencillo, ameno, y sobre todo esperanzador.
Es profeta de los tiempos don Leonardo y vivimos tiempos definitorios. Estamos en una encrucijada bien pero bien importante.
Tuvimos, aunque fuera por la tele, posibilidad de escucharlo. Fue muy lindo. Me acompañaron Gaby y Yami. Nos alimentó el alma con la sabiduría y bondad de su palabra. Crecimos. No somos las mismas. Nos queda la tarea de luchar por volvernos a encantar , a pegarnos por dentro junto a la liga que lo liga todo entre nosotros desde nuestro corazón con el planeta y con el universo.
Ojalá los cientos de personas que allí estuvieron hayan sentido algo similar.
*”rompido”, así se dice roto en portugués y así lo dijo Leonardo Boff.
( Agradezco a mi hermana Inti que me ayudó a recapitular partes de la conferencia)




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