
Se llama “Contramarea”. Nació de una preocupación que hemos tenido hace mucho tiempo a causa de la xenofobia y el poco juicio con que ciertos políticos tratan los temas de las relaciones entre Nicaragua y Costa Rica. También hace rato que vengo intentando escribir una historia sobre los naufragios que a menudo ocurren en el Río San Juan y en el Lago de Nicaragua, en los que mueren muchos inmigrantes, gente humilde, de la que pasa la frontera por cualquier lugar todos los días.
Pensando en esos naufragios y en la locura de los políticos, que nos separan como si fuéramos realmente enemigos, solo para llevar agua (del Río San Juan) a sus molinos, nació esta canción. Para mí es simplemente una forma de manifestarme por la tolerancia y la hermandad. Supongo que por eso es una historia de amor. Jaime Gamboa
CONTRA MAREA
Era una historia de amor como cualquiera.
Nadie me puede decir que no ha pasado
que una muchacha de aquí se haya fugado
con un muchacho de allá, del otro lado.
Ella era un “clis de sol”, y él guardafronteras.
Hijos del río San Juan, Romeo y Julieta.
En un silencio del viento, acorralado,
zarpó el amor en un bote, contra marea.
“¿Adónde estabas perdida, sueño del alba,
espuma de los remansos donde crecí?
¿Adónde estabas durmiendo, lirio del agua?
Nací solo para verte…
Nací solo para verte llegar a mí.”
Era una historia de amor, una leyenda,
con versos que él cada tarde le cantaba,
como si el ancho San Juan no fuera un río
sino el foso de un castillo de hojas de palma.
Pero al final de la historia no hubo teatro,
no hubo veneno, ni flores, no hubo aplausos,
solo una barca volcada entre las niebla
y una canción de papel casi borrada.
“¿Adónde estabas perdida, sueño del alba,
espuma de los remansos donde crecí?
¿Adónde estabas durmiendo, lirio del agua?
Nací solo para verte…
Nací solo para verte llegar a mí.”
Jaime Gamboa G. Malpaís
¿QUÉ HACER AHORA?