el cielo por alas
nosotros por lágrimas”
Jaime Sabines
Los días del padre no puedo llevarlo al Cementerio.
No tenemos tumba para Vic.
Entonces me llevé a Carlos Luis a trabajar al restaurante, para que pasara el día ocupado y no pensara mucho en su papá.
Su padre quedó en el mar, en el agua…entonces no tengo que ir a buscarlo, siempre me lo trae el agua de vuelta, la del lavatorio, la de la lluvia, la de las piscinas, la de la ducha, pero especialmente la del mar…donde se disolvieron las últimas partículas de las cenizas de sus huesos, de su carne, de sus dientes, de su pelo, de sus uñas, de las lágrimas que aún no habían soltado sus ojos, de las palabras no dichas , de los abrazos aún por repartir, de la voz seductora de hombre vivido y grande, de las canciones, de la música de sus manos, de todos sus cartílagos secretos…y hasta de su ropa y sus zapatos.
Ahora me quedo pensando si será por eso que soy regueja para ir al mar, porque me da escalofrío que toda esa humedad me cubra, me rodee, me posea…de nuevo…o quizá es miedo a quedar embarazada de nuevo…y que no sepa qué cosa hacer con el nuevo hijo o hija el próximo día del padre.
el agua en los ojos
nosotros en nada
Parece que sales y soles
Nosotros y nada
Jaime Sabines
en Disney World. Orlando, EE.UU.
La foto la tomé yo




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